Nada que provenga ya de los maestros puede extrañar. Esas muestras de violencia,intolerancia e injustificadas demandas los han caracterizado desde hace años.

Como si fuera manda, después del 15 de mayo (Día del “maistro”) los mexicanos somos testigos de las más burdas muestras de manifestación.

Por la mañana, alrededor de 800 maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se apostaron frente a Televisa Chapultepec como acción de protesta en contra de las autoridades educativas por el tema de la Evaluación Universal, y bloquearon los accesos a la empresa.

Los maestros tomaron un camión recolector de basura e incendiaron el contenido frente a las instalaciones de la televisora lo que generó una gran movilización policíaca.

Ante la aplicación de la Evaluación Universal a los docentes, éstos advirtieron que radicalizarían sus protestas, pese a que el secretario de Educación Pública, José Ángel Córdova Villalobos, pidió a los maestros del país una “actitud racional, madura en favor de México”, a unos días de que inicie la semana nacional de evaluación en la que niños y maestros presentarán pruebas que medirán la calidad educativa.

Córdova Villalobos llamó a los profesores de la disidente Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que realizan paros en Oaxaca, Guerrero y el Distrito Federal, a reflexionar y respetar el derecho a la educación de los niños.

UN DÍA ANTES

Ayer,  80 mil maestros que protestaban  contra la Alianza por la Calidad Educativa, colapsaron el tránsito en el Distrito Federal y que tuvo repercusiones en otras 23 entidades del país, de acuerdo con su organizadora, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Los maestros disidentes ocuparon por poco más de 10 horas varias calles de la Ciudad de México, principalmente el Paseo de la Reforma entre Insurgentes y la Fuente de Petróleos; por la mañana marcharon desde el Zócalo hacia Los Pinos, pero no fueron recibidos por ningún funcionario del Gobierno federal.

LOS MISMOS ESTADOS DISIDENTES DE SIEMPRE.

La mayoría de los profesores son de Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Michoacán. Sus demandas son tres: cancelar la Alianza por la Calidad de la Educación; democratizar el sindicalismo magisterial y abrogar la nueva ley del ISSSTE.

En Chilpancingo, Guerrero, los maestros bloquearon la caseta de cobro de Palo Blanco de la Autopista del Sol y se retiraron por la tarde, pero avisaron que los 10 mil profesores en paro en la entidad mantendrán la protesta hasta el lunes inclusive.

Mientras tanto, en  Oaxaca, donde unos 60 mil trabajadores de la educación están en paro —lo cual afecta a 1.3 millones de estudiantes—, miembros de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) bloquearon centros comerciales y oficinas gubernamentales.

Este estado puede ser un foco rojo.

En Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, unos mil maestros de la sección 7 del SNTE marcharon hacia el Centro de la ciudad y se apostaron alrededor de la catedral de San Marcos, frente al Congreso estatal, bloqueando calles y avenidas.