Cd. de México

LA PREGUNTA ES: ¿QUIÉN SIGUE?

user_254

MATARILI POR LIRILON

COLUMNA PUBLICADA EN 1984.

La libertad de expresión no garantiza ¡el derecho a vivir!… ¿Qué quieren?… ¿Silencio?..Por medio de la cobardía y mansalva lograron amordazar a Manuel Buendía…No tuvieron la hombría y valor de ponerse frente a frente; encarar la realidad y decidir una razón para quien la merece…Así no se acalla la verdad ni la realidad de los hechos…El oficio periodístico tiene riesgos ante los hombres, pero es susceptible a la peligrosidad de los cobardes que ponen en manos de un mercenario el arma y los intereses…Es verdad que el maestro Manuel Buendía fue virtud, esa verdad que lastimó a delincuentes, es la verdad que los profesionales del periodismo piden para dejar esclarecido el cruento y cobarde asesinato de don Manuel Buendía, quien ganó enemigos gratuitos de todos niveles, tapas y colores por desenmascararlos, desnudarlos ante la opinión pública y privada…¡Sí!  asesinaron a Manuel Buendía, pero de ninguna manera eliminaron su verdad, la cual ahora es de todos los que vivimos del periodismo…No hay sentimentalismo ¡tenemos ¡RABIA! por la forma en que abatieron al maestro, al amigo, al consejero Manuel Buendía…¿Qué quieren de los periodistas?…No inventamos los hechos delictivos, ni tenemos porque ocultarlos…Son ellos, los hampones, quienes cometen las fechorías y no hay motivo o razón para que los periodistas tengan que ocultar lo que es verdad…

ASESINARON A BUENDÍA, PERO NO MATARON SU VERDAD…

Allí está impresa en miles de columnas de RED PRIVADA, la VERDAD  de Manuel Buendía…No la sepultaron en Jardines del Recuerdo, no pudieron ni podrán asesinarlas y enterrarlas, es una verdad de nervio, de vergüenza y honestidad…No se aniquila con cuatro tiros por la espalda una VERDAD sólida…Todavía la tenemos a la mano y está al alcance del periodista con oficio y luchador, cuyo color e ideología se diluye ante el ejercicio de la entrega veraz y sobre todo, el claro ejercicio de la VERDAD DE MANUEL BUENDÍA, que no tuvo medida, sin lastimar al lastimado, pero implacable con el malvado…Es muy cierto, ¡la libertad de expresión no garantiza el derecho a vivir, de existir! y la brutal noticia del asesinato de Manuel Buendía lo confirma…Podríamos decir que defendemos la verdad ajena, la de Buendía, que él la manejaba a su manera, pero ahora ya es nuestra, ya es de todos los que profesionalmente vivimos de la tecla, hasta que la mansalva y cobardía elimine ¡al que sigue!…Me dio consejos, me dijo que tuviera cuidado, hay muchos criminales…Yo lo veía y asentaba con la cabeza, pero mentalmente respondía: “¿quién se debe cuidar de ustedes?…No había comparación en el tamaño de los que “suponemos enemigos”…Los de él tienen todo el poder e intereses del mundo…Buendía que no dejaba la pipa o la pitillera de oro, ya aceptaba que MATARILI-LIRILON había sido su alumno de redacción en la escuela de periodismo “Carlos Septién García”, después de haber negado muchas veces que había sido nuestro maestro…No lo convencía el estilo de teclear de su servidor…Pasaron muchos años para convencerlo y aceptara que habíamos recibido algo de su saber…Pudimos haber sido amigos, por el respeto y admiración de nuestra parte para él, pero mantuvimos la distancia del maestro y alumno… Podríamos sentir temor en estos momentos, ya que usamos los remos de la contracorriente, ¡pero no! algo nos toca de LA VERDAD DE MANUEL BUENDÍA y…ojalá podamos sostenerla todos, ya que sin ella nos valemos, no tenemos dignidad…Gracias maestro MANUEL BUENDÍA por dejarnos tú verdad…

¿QUÉ QUIEREN ESCLARECER?

Deben perdonar nuestro estado de ánimo…Nos dolió mucho saber lo sucedido en el estacionamiento de Insurgentes y Hamburgo, junto al edificio marcado con el número 58, en el sexto piso tenía su despacho el maestro Manuel Buendía…Desde ese momento no hemos podido salir del nerviosismo, nostalgia, tristeza, pero más rabia contra los arteros acontecimientos…No hemos ordenado nuestros pensamientos… ¡Con qué facilidad se corta la existencia a las personas!…Estos criminales tienen todo el tiempo para planear, mediar, vigilar y con todas las de ganar; actuar…para luego huir pensando en burlar la captura y acción de la justicia…Y, algo increíble, darse a la FUGA… llevando en mente salvar su vida…tal vez, olvidando que momentos antes cegaron, con las agravantes, la vida de un semejante…Conociendo el caso, todos, desde las altas cúpulas prometen aclarar, llevar hasta las últimas consecuencias las investigaciones…Les deseamos mucha suerte y que aclaren el cobarde homicidio…¿Acaso es el asesinato de Manuel Buendia el que van a investigar hasta las últimas consecuencias?

NO PUDIMOS TECLEAR DE OTRA COSA…

Por ayer quizá por hoy la vena del chisme común y corriente se nos ausentó…No hubo lugar para otra cosa que no se relacionara con el maestro y aunque en realidad su enseñanza fue contraria al estilo de su servidor, evocamos mentalmente, las muchas veces que nos vimos en la escuela y con los años en cualquier lugar…No tuvimos otro material, bueno, si lo tuvimos y tenemos, pero nos duele en alma, nos duele don Manuel Buendía, nos duele su esposa Lolita y nos duelen mucho sus tres hijos…ES HORA DE RECAPACITAR…¿QUIÉN SIGUE?…

Comparte este post:
Facebook Twitter Stumbleupon Linkedin Digg Email

Acerca de Munguia Cambrán

En 1968 nació la columna Matarili a cargo de Mario Munguía Delgadillo. Durante 43 años se publicó en el periódico Ovaciones. Ahora la mejor columna en Internet. Articulos por Munguia Cambrán
Esta entrada fue publicada en la sección Archivo Matarili.
Artículos Relacionados: