JOSÉ ÁNGEL GALINDO MONTENEGRO.

Su historia nace  siendo una  carpa, donde se  forjaron los artistas que hoy son leyenda. La talentosa escritora  Margarita Su López, da vida a uno de los lugares más conocidos en el Distrito Federal;  centro de espectáculos que surge después de un sinnúmero de problemas. Se habla de fechas de inicio como tal, 1958 comentan unos y 1960 otros.

Lo que es  importante decir del Blanquita, es la cantidad de estrellas que han pisado su escenario. Su nombre es en recuerdo a la hija de la empresaria Margo Su(qepd). En mi niñez recuerdo haber asistido a una de sus miles de funciones. La figura en ese  momento lo era el niño grande Chabelo.

Tiempo después se hizo rutina,pues al lado del  Maestro Matarili, el teatro era  el lugar obligado a asistir después de la chamba. Conocí a la chinita Margo Su, empresaria del inmueble, artistas de esos tiempos, mi paisano teziuteco Don Antonio Espino “Clavillazo”,a uno de los mejores bailarines mexicanos que ha tenido este país don Adalberto Martínez “Resortes”,María Victoría, Tongolele.

Y grupos como la Sonora Matancera, Dámaso Pérez Prado y la  internacional Sonora Santanera del maestro Carlos Colorado(qepd). Diversión a  granel a precios populares. Quizás algo inolvidable, el haber conocido a uno de los hombres talentosos de este país a don Germán Genaro Cipriano Gómez Valdés Castillo el inolvidable: Tin Tán.

Para los artistas, el  Teatro Blanquita era un arma de dos filos, porque o eran  aceptados o ahí mismo quedaba enterrada su carrera. Público de todos los estratos sociales, gozaba del arco iris musical; del esplendor de la escenografía; de las coreografías mismas; de sus bellas bailarinas; de cantantes y cómicos que  dejaron su huella en este  inmueble, enclavado en la  populosa colonia Guerrero.

Sin embargo,vinieron los cambios, esos que muchas veces  desearíamos que no llegaran. La siempre recordada señora Margo Su, tuvo problemas de salud, de los cuales nunca se pudo recuperar y falleció  en los Estados Unidos.

Si a eso, sumamos el retiro de  uno de sus  principales promotores el periodista don Mario Munguía,  así como gente que asistía diariamente y que dejó de  hacerlo, el  Blanquita ya no fue  lo mismo. Figuras como Celia Cruz, Luis Alcaráz, Los Diamantes, Toña la Negra, hicieron grandes temporadas que fueron el marco esplendoroso de  sus carreras.

Cierto, el Teatro Blanquita, sigue en pie, con el recuerdo inolvidable  de todos los grandes que hicieron historia en este popular centro de espectáculos. Margo Su, Pérez Prado, Tin Tan y el maestro  Matarili. Solo me queda decir  algo: a todos ellos ¡gracias!