JOSÉ  ANTONIO GALINDO MONTENEGRO

El futbolista, Carlos Vela, ha dado mucho de que hablar a la prensa mundial por sus constantes desplantes, a la selección nacional. En algún momento quedó clara su decisión de no venir, porque su relación personal con el Chepo de la Torre, no era de lo mejor.  Además, la verdad le interesaba asegurar su futuro en Europa y lo logró.

Sus actuaciones en los últimos torneos del futbol español han sido calificadas como sobresalientes, ya que en diciembre pasado fue considerado el mejor jugador de España muy por arriba de los laureados y reconocidos cracks: Cristiano Ronaldo y Lionel  Messi. Y créame que para alcanzar eso en la mejor liga del mundo, es todo un logro.

Lo negativo aquí es su doble discurso, pues dice: “voy a la selección cuándo yo quiera” y en la tarde, dosifica esos términos agresivos con un: “quizás esté en el mundial”. Y esto es lo que calienta y mucho. Mire usted, Vela debe entender que el futbol no es un jugador sino once y que por muy buen momento que este pasando, solo no hubiera alcanzado sus metas.

Lo único que logra con esa actitud es que la afición, esa de hueso colorado, lo mande muy lejos  y no es precisamente a Brasil, sino allá de esas bellas playas. Y lo que le debe preocupar es el ambiente que esta creando entre sus compañeros, llegue o no al tricolor; porque, si piensa que marca diferencia está equivocado. Basta recordar al “griego” Nery Castillo,que por hablador fracasó después de sus absurdas declaraciones a los medios nacionales y  a su bajo juego.

No se niega que calidad la tiene y él lo sabe, pero de eso a rogarle, está fuera de lugar. Allá el Piojo Herrera y compañía si le siguen el juego, porque este mexicano ya casi españolizado, no siente los colores nacionales; de eso no tengo la menor duda. Y no por su negativa de unirse al Tri, sino por su actitud en otras entrevistas.