JOSÉ ÁNGEL GALINDO MONTENEGRO

Espectacular, con un mosaico de colores impresionante, con una que otra falla, pero la inauguración de los juegos olímpicos en Sochi, inolvidable. Importantes, porque estos eventos, unen al mundo a su alrededor, haciéndonos olvidar, las rencillas, la violencia  de algunos países hoy presentes en esta justa deportiva.

Sochi en la lejana ex Unión Soviética, abre un abanico de esperanza, entre las naciones más poderosas del mundo. Hoy, es uno de esos momentos dónde la hermandad deportiva se hace presente. Cierto, no van muchas países por razones obvias, no hay nieve en sus territorios, pero eso en ocasiones pasa a segundo termino.

Al respecto,recuerdo una película del inolvidable actor canadiense John Candy, dónde la trama es referente a “llevar a unos  atletas jamaiquinos a una olimpiada invernal”. Y a pesar de los obstáculos y de que en Jamaica no hay sitios con nieve, estos jóvenes motivados por competir, consiguen los patrocinios respectivos y viajan con el entrenador si mal recuerdo a Canadá.

¿Y sabe qué? dignamente compitieron, obvio no ganaron, pero su coraje y deseos los llevaron a ser reconocidos mundialmente. Con la representación azteca va un deportista mexicano, que en lo personal a mi me vale si es príncipe o no, tiene historia este Hubertus Von Hohenlohe,porque son ya varias participaciones de este maduro deportista mexicano.

Entre lo que comenté de la película y este mexicano, está la  historia de lo que persiguen todos los invitados a esta  fiesta  invernal, no solo las  medallas o el reconocimiento a su talento y habilidades… ¡No…! quieren alcanzar  algo más, unir a los pueblos y conseguir lo que el mundo busca y lo que la gran mayoría desean: la paz.

Seguramente estos juegos, dónde ya abiertamente se aceptan a competidores de diferentes preferencias sexuales, de la competición de varios países sudamericanos, de la emoción de llegar como máximos ganadores en el medallero, de ser unos buenos anfitriones a pesar de los cambios que se realizan en Rusia; de tener esa esperanza, de paz y libertad.

Emocionado al escuchar el nombre de mi país, de  mi hermosa bandera y la figura gallarda de un deportista que como yo ama a México. No esperamos medallas, pero sí reconocimiento a este participante azteca, portador de los nobles sentimientos de los mexicanos a todo el mundo.

Sochi 2014….los juegos del encuentro “pacífico del hombre con el mismo hombre”.