JOSÉ ÁNGEL GALINDO MONTENEGRO

En pocas  ocasiones han sido premiados  deportistas que,  por  mérito propio, logran alcanzar este sueño de reconocimiento general y más ante  la  máxima  autoridad en este país, el Jefe del Ejecutivo Federal, Enrique Peña  Nieto.

He seguido durante  muchos años, el selectivo para otorgar este  premio y es la primera ocasión en que es aceptado en forma unánime: Luis Rivera, saltarín; Daniel Corral, gimnasta; Uriel Adriano en  taekwondo; el equipo de basquetbol, que después de un largo proceso, llega al mundial de  la especialidad.

Estos atletas, orgullosamente mexicanos, han dado muchas alegrías. Algunos de ellos seguramente brillarán intensamente en las próximas olimpíadas y no dudamos que traerán una que otra medalla para el país. Es esta ocasión, aparte del reconocimiento y apoyo por nuestras instituciones deportivas, son ejemplo a  seguir de esta  nueva generación de jóvenes que se  dedican, en la mayor parte de su tiempo, a la difícil disciplina del deporte.

No se  puede olvidar a la  pesista Carolina Valencia, ni a la paralímpica, Nely Miranda, quienes han dado muchas satisfacciones al deporte nacional. Esta es la parte aceptable, porque se habla de la creación de la Secretaria Nacional del Deporte, situación que deberían analizar tranquilamente porque puede ser un arma de dos filos o un escalón para políticos que no saben nada de deportes, pero que son buenos, para quedarse con los  presupuestos. En eso se  llevan la  medalla  de oro.

Ciertamente, se necesita regular al deporte, observarlo, trazarlo y después ver esa posibilidad de crear una  institución que apoye al deportista. ¿Para qué hacer  algo si no se cuenta  con el presupuesto adecuado? Basta ver  como le  quitan ingresos a  renglones tan importantes  como la Educación. Sabemos de  instituciones que son elefantes blancos  para el Gobierno Federal y a esos no los tocan.

Por eso le  digo a mi estimado saltarín Luis Rivera que siga en lo suyo, entrenando para que en un futuro se le aparezca en el camino una empresa  y lo patrocine;  porque merecido lo tiene y todos los  ganadores de este año. Reconocimiento aparte merecen los niños de la etnia Triqui y mis niñas poblanas en basquetbol.

Ojalá  y este  gobierno apoye en verdad al deporte  amateur nacional, porque créame, hay mucho talento escondido que,  por  falta de apoyo, no es  conocido.