JOSÉ ÁNGEL GALINDO MONTENEGRO

De llamar la atención lo que sucede, desde hace unas temporadas, al conjunto estudiantil del Pedregal. Los pumas de nuestra Máxima Casa de Estudios de la UNAM, andan mal desde las directivas hasta los jugadores, en todos los aspectos. Llevan a la gente que fracasó en su intento por hacerlos levantar.

Desde Mario Carrillo, ex entrenador cuestionado, desde su llegada, por su cercanía con el odiado rival el América. Aquí comienza  la  caída de  un cuadro juvenil  que, al menos  en su casa casa era  invencible. Hoy en día, esto ya  no sucede, y los jóvenes al lado de  los veteranos van en una caída libre que les puede traer serias consecuencias.

Ni Torres Servín, ni José Luis Trejo, lograron levantar al cuadro estudiantil…todos  los esfuerzos son en vano. Se habla de la pésima administración que tuvo Alberto García Aspe, al contratar a verdaderos “troncos” como refuerzos y, eso todos lo vimos. Sin embargo, la “grilla” en los vestidores, se comenta, está a la  orden del día.

Hay algo que han olvidado en el equipo, su otrora famosa cantera, esa que a pesar de lo que se diga esta en el olvido. ¿Cuántos jugadores salían para abastecer al primer equipo de pumas? muchísimos. No es lógico dejar algo que estaba produciendo; abandonado. Sin embargo esa  es  la triste  realidad.

Quizás cuándo este leyendo esta nota, le haya dado las gracias a J. Luis Trejo, un entrenador que en números, no las tiene todas consigo. En las tribunas se escucha el grito de Hugo…Hugo…como una posible solución. Debo recordarles amigos, que el ex madridista, desde su salida, precisamente de pumas, ha tenido poca  suerte en sus anteriores equipos.

Por esa afición tan leal que tienen los pumas universitarios, deben ya levantar su nivel de juego. Tiene excelentes jugadores, a pesar de lo que se comente. El equipo universitario debe pelear por estar entre los mejores, tiene  con que hacerlo. La solución parece difícil, pero no lo es si solo le ponen garra y corazón porque, créame usted, hasta eso han perdido.

Espero y lo digo convencido, que ese  Goya muy pronto volverá a escucharse  en todo su esplendor  en la  casa del equipo estudiantil. Repito sus  fieles seguidores se  lo merecen, eso ni dudarlo.