JOSÉ ÁNGEL GALINDO MONTENEGRO

Desde que  se abrió la  oportunidad de  participar en la  columna  más leída  en redes, comentaba ya en esos  ayeres, que México no podía  faltar al Mundial que se celebrará el próximo año en Brasil. En forma  directa  o repechaje pero llegaría. La  historia  ustedes ya la  conocen: un proceso pésimo, lleno de soberbia y poca  comunicación.

Ya desde esos  días, todo mundo daba  por descontado, que siendo el mal llamado Gigante de la  CONCACAF, la  calificación llegaría sola. Y tremendo error, pues desde  los federativos al mando de Justino Compeán, vieron sólo el aspecto económico muy por  encima  del deportivo y estalló la  bomba

Ya se  conocía en lo  oscurito que José M. de la Torre, no era bien visto por  un grupo de  jugadores que simplemente  no estaban de acuerdo en que  los  llamados europeos fueran titulares, aún sin tener acción en sus equipos allá en el viejo mundo. No estaban tan errados pues sin dar  nombres, la  mayoría de  ellos, no tenían  el ritmo adecuado para estar  en la cancha.

Se espero y mucho, porque Compeán, confiaba  ciegamente que de la Torre, sacaría el barco a  flote y ¡tremenda sorpresa!; el proceso completo se  vino abajo. Simple  comentario lo merece el hoy masacrado por  los  los  medios, el joven Carlos Vela, quizás el mejor  jugador que se encuentra  en  Europa por lo menos el más rentable hasta estos  momentos.

Llegaba a  las  concentraciones, entrenaba aparentemente de titular y cuándo daban la alineación, no aparecía  como tal, la razón:  la soberbia y falta de comunicación del entonces entrenador nacional. Lo que se pudo arreglar con un diálogo, se complicó y cayó en el conflicto personal. El resultado,  lo conocen, Vela, al menos  por  el momento,  le dice ¡no! a  la Selección.

Tarde que temprano todo lo que sube tiende a  bajar. Y aquí después de  las desastrosas presentaciones del TRI, dentro y fuera del país, el técnico nacional despedido para beneplácito de unos  y tristezas de  otros. Vino el joven y serio de Luis Fernando Tena, el llamado Rey Midas, Víctor M. Vucetich y nada. El Tri, sin reacción alguna y Compeán y compañía nerviosos…muy nerviosos.

Solicitan el apoyo del todavía  entrenador del América,  Miguel Herrera y de Ricardo Peláez y sin tanto desmadre ponen al cuadro campeón como base para  formar un combinado con jugadores del León, Santos y Chivas; el resultado no se  hizo esperar. En pocos  días  y sin magia alguna, el ya  famoso Piojo, logró ensamblar un equipo que  al menos dio muestra de algo que se  había  perdido: orden en la  cancha.

Ciertamente, se pensaba que Nueva Zelandia, sería un escollo porque no se tenía información de su futbol. Ya se comprobó que era  un verdadero flan para el Tri, quién le paso encima, con un marcador que  habla de  las  grandes  diferencias de un equipo a  otro.

La mayoría  piensan que  no merecen ir y, respeto su comentario. Muchos desde ahora  les auguran fracaso total. Sólo les  comentó que  hay tiempo para  llevar el proceso de Miguel Herrera como debe de ser, con seriedad porque independientemente de todo, este joven entrenador  mexicano se  lo merece.

Lo que  si molesta y mucho, es ver que los hombres de pantalón largo, esos que llevaron al Tri a tocar  fondo, sigan al frente de  un deporte que digan lo que  digan, es  el más  popular de este  país. Espero que si a   Justino  Compeán y compañía les queda  algo de  dignidad, renuncien a  sus cargos, porque su salida le  haría  bien al futbol mexicano.

Sí…..Brasil….¡allá  vamos!