MARIO MUNGUÍA “MATARILI”

10 001 (1)ENERO 28,08.- De verdad que hasta los buenos investigadores policíacos -si hay buenos policías que conocen el trabajo-, tienen conocimientos y hasta hojas limpias de servicios, pero no tienen compadres ni amistades que los lleven a los mandos…Sin embargo, también hay otra forma de escalar los puestos: controlando a la delincuencia, el crimen quesque organizado y realizar pactos con los narcos y los más recientes fueron los que por medio de los malogrados y asesinados hermanos Carrolla hicieron con los hermanos Arellano Félix con la autorización del también quebrado Samuel I. del Villar…Desde entonces ya brillaba en el firmamento de la corrupción el recién descubierto Ricardo MacGregor Maestre, quien por compartir las extorsiones con los altos jefes, siempre tuvo regular mando y con ese sistema se pudo sostener en el pedestal, empero, lo más extraño es que el personal de la Procuraduría General de Justicia y principalmente la tropa sabían del comportamiento de MacGregor, desde que estuvo en Mazatlán, Sinaloa con hueso con carnita de la policía federal, de eso hace 15 o 20 años, pero los conocimientos en el mundo de las drogas fue muy bien aceptado en la Judicial del Distrito Federal, en donde había logrado mantenerse, ya que sostenía a los “hombres” de Salvador Muñoz Graciano, alias el Rocky, quien hasta la actualidad es el año y señor en Tepito y trabaja en complicidad  con los AFIS y Seguridad Nacional Federal…El “Rocky” se cansaba de gritar que su “palanca” era Ricardo MacGegor, no había duda, ya tenían muchos años “agarraditos de las manos”.

9 001 (1)SUS LAZOS LLEGABAN HASTA LAS ALTURAS…

Bien recuerdan los policías, que Ricardo MacGregor lo relacionaban familiarmente con Jorge Carpizo MacGregor de triste y dudosa figura, pero éste quien todavía está presente en el panorama de la administración pública, pese a su pasado tormentoso; negó el parentesco con Ricardo, sin que el asunto ocupara mucho la atención, ya que se crearon  muchos intereses en los que se deben  cuidar las formas y tratar de evitar las fugas de información, pos han  de saber que en la policía mucho tiempo se dijo que en los asuntos delictivos y de dinero, se tienen que respetar las reglas, principalmente, en las reparticiones de botines…Cuando las reparticiones no son parejas, con cualquier motivo los monos participantes sueltan la lengua y es cuando se ponen a bailar en un coma de tortillería…Uno de esos asuntos chuecos que se tragó Ricardo MacGregor y “su brazo derecho” Salvador Muñoz Graciano, para más señas el ya citado Rocky, fue el de los dos colombianos que detuvieron un hotel de la colonia Buenos Aires…El caso se supo, pos los agentes del Rocky, quien en estos días tiene a 34 agentes judiciales efectivos, pero a la vez 17 mandarinas que son las que dan la cara y aguantan las broncas…La onda de los colombianos se arregló de la mejor manera…Entregaron 10 kilos de coca y 300 mil pesos…Se hizo la repartición con la supervisión de Ricardo MacGregor, quien a su vez se comunicaba hasta los altos mandos de la Procuraduría del Distrito pero, como es natural, los JEFES “nunca reciben dinero de los trinques”…Empero, como a los agentes que participaron solamente recibieron dos mil pesos cada uno, pos tenían que pega de saltos de canguro…