LUIS GABRIEL G. RODRÍGUEZ

Las cuadras y calles se hacen pequeñas ante el entusiasmo de llegar a la Fonoteca Nacional y disfrutar de la exposición “Memoria de Otro Tiempo Sonoro”, muestra de radios y gramófonos antiguos.

Entrar en el lugar que en otro tiempo fue la casa de Octavio Paz, se percibe una atmósfera de otro siglo; de otra época, es dar un paso muchas décadas atrás. Estamos en Coyoacán, en la calle de Francisco Sosa, en el barrio de Santa Catarina.

Lo primero que encontramos, es un patio amplio, que es la antesala de la galería René Villanueva, que alberga más de 20 radios y gramófonos antiguos.

Es ahí, donde me encuentro con #ArmandoPousEscalante, dueño de los receptores de la exposición, y quien tiene un acervo de más de 55 mil piezas, entre cintas, discos y grabaciones que ha donado a la #FonotecaNacional, así como una colección amplia de radios y gramófonos, de las más grandes del país.

Armando mencionó que el hilo conductor de la exposición era la radio y recordó que en otro tiempo las familias se reunían en la salas alrededor de éste, para convivir y disfrutar de sus sonidos.

Él comenzó a tenerle mucho afecto y gusto a los radios y tocadiscos, por lo que busco  hacerse de un RCA-Victor modelo R-45 y de ahí su afición  a coleccionar sintonizadores de todo tipo, tocadiscos y fonocaptores antiguos.

Mencionó que La #Lagunilla, se convirtió en el lugar perfecto para comprar y conseguir radios y gramófonos de la época. Además de rodearse de personas interesadas en el tema de la radio, “en los puestos los tenían amontonados,y ahí siempre hubo una hermandad para el cambio y la compra de radios y discos con otros coleccionistas. A ese grupo de coleccionistas se les denominó Los #Supersabios”. Personajes como don José de la Herrán, quien formó parte de la XEW, contaba con más de 40 años de experiencia en la radiodifusión.

“Todavía los sábados y domingos se reúnen-coleccionistas- en avenida Cuauhtémoc y Durango para hablar e intercambiar todo lo relacionado con la radio”.

De acuerdo con Armando Pous, los aparatos han evolucionado desde los años 20 cuando se crearon los primeros modelos en galenas, que utilizaban cristales semiconductores de sulfuro de plomo como transmisores, pasando por los receptores de bulbos o válvulas con triodos, hasta llegar a los modulares de circuito impreso muchos años después.

Marcas como: Emerson, Belmont, RCA-Victor, Zenit, General Electric, Atwaterkent, Sparton, Fada, Detrola, U.S, entre otros productores crearon toda una época en la producción y el diseño de la radio.

Esta exposición nos lleva a recorrer una gran variedad de modelos antiguos que Armando Pous ha coleccionado y rescatado en diversos bazares y mercados del país, lo cual motiva al visitante a reflexionar sobre la historia de la radio en México.

Ya en la sala René Villanueva nos transportamos a un pasado remoto al observar diseños de todos tipos: de pasta, portátiles, con gabinetes, uno de onda corta mostrando en su frente las líneas de uso horario, con cubiertas de metal y de madera, consolas y otros con diversas formas geométricas.

De manera simultánea, escuchamos en el ambiente programas antiguos de la época como: “El Monje Loco”, “Apague La Luz y Escuche” y comerciales de Sal de Uvas “Picot” o del detergente “Fab”. Además se ve en las paredes del recinto fotografías de ese tiempo con motivos cercanos a la radio, como una joven sintonizando un aparato de galenas, en su sala, acompañada de dos muchachas más. Se recuerda el principio y el apogeo de la radio desde 1900 hasta 1960.

En otra habitación se muestra una consola antigua y fonógrafos de cilindro con sus vistosas bocinas en forma de flor, y ejemplares de gramófonos de disco.

Nuestro viaje concluye con una línea del tiempo dentro de la sala de radios, que compara de manera breve la historia de la radio en el mundo y en México.

Nostalgia sonora que nos recuerda que la radio nunca desaparecerá de nuestra mente ni de nuestros corazones, y que a través de ella se desarrolla nuestra imaginación.

Esta muestra permanecerá todo lo que resta del 2017  y todo el 2018.