LUIS GABRIEL G. RODRÍGUEZ

Considerado una de las figuras más importantes en la cultura radiofónica mexicana de mediados del siglo XX,  Manuel Bernal desarrolló todo un estilo: claro, conciso y profundo, a través de las ondas hertzianas por más de 30 años.

A lo largo de este período, el maestro de la locución en México, como le apodaban sus colegas estelarizó diferentes programas que le valieron el cariño y respeto del auditorio, tanto de chicos como de grandes.

Uno de estos proyectos fue la creación del personaje de Tío Polito, un viejecito que bajaba todas las tardes del Ajusco hacia las instalaciones de la XEW, ubicadas en las calles de artículo 123 en el centro de la Ciudad de México, para contar cuentos y dar consejos a los niños del país.

Fue en 1931, cuando inicia el programa del Tío Polito que narraba cuentos para los pequeños del hogar. En aquella época recibía hasta 500 cartas diarias de los niños, quienes le escribían y le pedían saludos y recomendaciones para su programa de radio.

Se recuerdan cuentos como la Caperucita Roja, El Soldado de Plomo, La Bruja del Bosque y Cenicienta; historias que se teatralizaban y ambientaban teniendo como marco la radio y la imaginación de los niños.

A Manuel Bernal, también se le conoció como un excelente declamador, lo que le permitió ganar, en su juventud, un concurso de oratoria a nivel nacional patrocinado por el periódico “El Universal”, representando al Estado de México y compartiendo el primer lugar con el fallecido Adolfo López Mateos.

Entre sus declamaciones más recordadas están: El Brindis del Bohemio, La Chacha Micaila; Carta a Mi Madre; Florilegio Romántico; Marcha Triunfal; En Paz; El Seminarista de los Ojos Negros; México Creo en Ti; Pastoril; Amores y Amoríos; Viviendo en el Recuerdo y Suave Patria, que en su mayoría eran creaciones de otros autores.

Fue compañero en la locución radiofónica en la XEW, de grandes maestros del micrófono como Ricardo López Méndez, Pedro D´Lille, y Leopoldo Samaniego entre otros.

Reconocido poeta, quien por su modestia nunca publicó trabajos literarios, aunque los declamara en la radio.

Su labor fue apreciada de tal forma, que lo llevó a participar como presidente en la Asociación Nacional de Locutores y ganar diferentes premios como “El mejor declamador de América Latina” reconocimiento que le otorgara el gobierno de Nicaragua; es también condecorado en el campo de la locución y la declamación por los gobiernos de: Colombia, Costa Rica, Guatemala y Venezuela.

Como cantante hizo dueto en la radio con grandes intérpretes como Miguel Aceves Mejía, Luis G. Roldan y Pedro Vargas entre otros.

Dio clases de física y química en la Preparatoria Nacional y en la escuela Malina-Xochitl impartió la cátedra de literatura española y declamación. Grabó poesía y declamación para discos Orfeón y RCA Victor.

En 1970 sufrió un infarto, que lo obligó a interrumpir sus actividades en la radio, aunque continuó realizando pequeños trabajos en su casa de la Ciudad de México. El 7 de enero de 1975 fallece de un paro al miocardio. En Septiembre del mismo año sus restos fueron trasladados a la rotonda de los hombres Ilustres del Estado de México.

Sirvan estas líneas para recordar a uno de los más grandes maestro locutores y declamadores que haya dado México… En hora buena.

Agradezco las facilidades para la reprografía del “Tío Polito” y “Florilegio Romántico” como apoyo para elaborar este artículo al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, la Dirección General de Culturas Populares y Urbanas y Centro de Información y Documentación Alberto Beltrán.