Luis Gabriel G. Rodríguez

Se presentó el gato Cabuzio, con un montón de sus amigos, en la Casa del Poeta “Ramón López Velarde”; al felino lo acompañaron  en la presentación del libro “Garabagatos”, su autora, la poeta y letrista, Itzel Mar, el ilustrador del manuscrito Ricardo Peláez, y de manera especial estuvieron presentes el poeta y escritor Sergio Mondragón, la poeta y narradora Lucía Rivadeneyra y el niño lector Said Rodríguez, como moderador.

El libro es editado por Ediciones EON, año 2015, el cual invita tanto a niños como a adultos para internarse en el maravilloso mundo del gato “Cabuzio”, quien por medio de su lenguaje: “Gatinjáforas” reta  la inteligencia de los lectores, con la intención de interpretar sus frases, a manera de juego, palabras y términos gatunos que parecen acertijos, y que se entrelazan construyendo nuevas palabras y vocabularios.

El libro permite conocer la realidad de este cuadrúpedo, por medio de la poesía profunda y etérea de la autora, además de los dibujos y trazos de ensueño del diseñador gráfico en la publicación.

La creadora invitó  a leer al público, alguna “Gatinjáfora”, término relativo a un lenguaje con el que se comunican los gatos de la especie de Cabuzio, personaje principal del libro infantil “Garabagatos”, y así poder ganar un pequeño personaje, forrado de tela, para el niño o el adulto que al leer, no se equivocara al deletrear las palabras de corte felino.

El poemario comienza con un prefacio que liga la poesía de la autora, con un sentimiento muy profundo dirigido a su madre… “A mi mamá, por las ranas que cantan bajo el agua, todavía”.

Con un lenguaje libre, y que descifra la filosofía más entrañable de la vida, Itzel Mar, comparte con los niños las vivencias de su creación: Cabuzio, ese gato color anaranjado que puede cambiar de forma y de materia a su antojo, y a quien le gusta volar y soñar; es un felino metafísico que vive en los tendederos del alma, en las profundidades del corazón y en la mente y el espíritu de los niños.

También sirve a los adultos como recordatorio de que alguna vez fueron niños, y que todavía pueden volver a serlo, liberándose de las ataduras e hipocresías de la vida cotidiana, y de la dureza y rigidez en el mundo de los mayores.

En su intervención, Sergio Mondragón, mencionó que relajáramos el esqueleto como nos pide la autora, al dejarnos llevar por la lectura para descifrar las “Gatinjáforas”  y así acceder a la poética minina, en sus pinceladas con forma de garabatos.

Mencionó también, la increíble ilustración de Ricardo Peláez, quien decora con sus trazos de fantasía e ilusión, al consentido gato Cabuzio y  su mundo interior.

Y para muestra basta un botón, y  así inicia el libro, con poesía tan bella como ésta: “Me gustan los gatos porque son gimnásticos, andan fosforecentemente y si viajan lejos, vuelven siempre. Lejos es lo mismo que allá, un lugar que no alcanzas si estiras la mano o las palabras”…Itzel Mar de su libro más reciente “Garabagatos”, 2015. Ediciones Eon, Ciudad de México.