Alejandra Munguía Cambrán

Hurgando en las viejas columnas de don Mata encontré ésta del 2008 que, a lo mejor, resulta de su agrado, sobre todo para aquellos quienes constantemente nos están solicitando hablemos de la persona…LA COMPARTO CON UDS.

Nadie olvida a sus ancestros, su despertar a la vida y sus andanzas; tristes y alegres; feas y bonitas; duras y blandas, pero siempre deseamos revivirlas…Mi padre, tapatío, nacido en Guadalajara, Jalisco fue zapatero; su mamá, mi abuela Rosario Flores, madre soltera (se involucró con un general), y reina de la belleza, tenía un taller en el que fabricaban zapato volteado para damas de buena calidad y lo entregaba a las zapaterías de mejor prestigio en la Perla, tapatía hasta que murió de un paro cardíaco, cuando se encontraba en el baño y llegó la recia para mi padre Francisco Munguía Flores, quien tuvo que entrarle al camello, pero no logró sostener la calidad de las preciosas zapatillas y todo se vino abajo, lo cual lo obligó a salir de Guadalajara, con esposa e hijos, para venir al Distrito Federal, en donde la situación se hizo más ruda, pero su servilleta ya tenía nociones del oficio y junto con mi madre la hicimos de “pespuntadores” y con el paso de los años, también tuvimos que dar el cambiazo y entrarle con lo que se podía…De tocho morocho y de verdad que pese al cambio y estudiar periodismo, con buena fortuna y con 50 años ya en la tecla, siempre me he pensado algún día hacer pininos en la zapatería…Pero el tiempo ya es distinto y no hemos tenido necesidad y…así nos hemos sostenido hasta la fecha…