ALEJANDRA MUNGUÍA CAMBRÁN

Ojalá los jóvenes comenzarán a experimentar con las drogas llegando a las universidades, pero la realidad es que el inicio en el consumo de toda clase de sustancias desde tabaco, alcohol y demás sustancias se ha reducido y ahora es a los 12 años…En diversas ocasiones he escuchado esas reverendas pend#$%s de los mismos padres de familia: “prefiero que tome conmigo que en la calle para que aprenda a beber”; “si quiere saber lo que es fumar o consumir drogas que lo haga conmigo”…¡Neta! ¿es imprescindible que un joven aprenda a chupar, fumar o drogarse? ¿en ello se le va la vida o es parte de su desarrollo?; ¿no sería mucho mejor que no lo hiciera?, porque créanme se puede vivir sin un pitillo  o haberse echado un pericazo…Se los digo por experiencia, nunca lo he necesitado para nada…Leía la duda razonable de Carlos Puig, en la que sostiene casi casi que el menor de los problemas en la UNAM es la venta de drogas, la verdadera bronca está en la violencia y ¿acaso el tráfico y consumo de estupefacientes no es un detonante de la violencia?…Los drogas inciden directamente en el comportamiento de las personas; motivan a los adictos a delinquir con tal de conseguir el dinero que necesitan para comprar, aunado a que seguramente habrá  enfrentamientos para el control del mercado…Entonces ¿están o no ligadas?…Efectivamente, son los jóvenes quienes experimentan con las distintas sustancias pero jamás miden las consecuencias…También es cierto que muchos logran salirse pero otros no al desarrollar una dependencia mortal…Los adolescentes usan el alcohol y otras drogas peores por varias razones, incluyendo la curiosidad, el sentirse bien, para reducir el estrés o simplemente para creerse  adultos…La realidad es que el uso de las drogas y el alcohol está asociado con una variedad de consecuencias negativas, como el uso de las mismas toda la vida o hasta que la muerte los separe;  el fracaso escolar, accidentes, violencia, relaciones sexuales no planificadas y en el peor de los casos el suicidio…La relación entre las drogas y la delincuencia es tan estrecha que se considera causa de la comisión de un delito violento…En la UNAM, el problema son las drogas y la violencia, no pueden estar separadas…