ALEJANDRA MUNGUÍA CAMBRÁN

Personalmente no estoy de acuerdo en ese “periodismo” ofensivo en el que se le pone motes a las personas para ser objeto de burla…Una cosa es la libertad de expresión y otra muy distinta el libertinaje…Lo que hemos presenciado en los últimos días: el despido de Ricardo Alemán y no porque esté de acuerdo con él; tratar de cancelar el spot donde cinco niños defienden la educación; evitar que saliera al aire el documental “Populismo en América Latina” por National Geographic, no ponen al descubierto absolutamente nada nuevo, pero sí algo novedoso, como lo es la manera en cómo se puede armar una gran enramada de manipulación y un preámbulo de lo que nos espera si el autor de todo ello obtiene el triunfo…La sociedad ha llegado a tal grado de hartazgo en cuestiones políticas, que cualquier ofensa contra ellos así como puede ser aplaudida, festejada y magnificada, también puede ser un linchamiento de proporciones descomunales…Como nunca, y conste que tenemos casi de tres décadas en los medios, vemos como el presidente de una nación es objeto de toda clase de ofensas, que rayan en la falta de respeto a una institución, les guste o no… Los periodistas de corazón y profesión, sabemos que tenemos libertad de expresión, pero también existe algo llamado autocensura… Claro, está la contraparte, aquellos periodistas profesionales que sí optan por seguir el juego de los integrantes del Gobierno, de los sicarios de la política y el poder, como les han llamado…Son quiénes se la van a llevar de canela y huevo; de tope y cuarta en el cumplimiento de su trabajo…Siempre serán bien vistos, bien atendidos y distinguidos…Si los generadores de la información son tratados según sus intereses y convicciones y sobre todo si aceptan y obedecen sus recomendaciones, no habrá problema alguno…En este país, de “libertades”, cualquier pretexto es bueno para acabar con un proyecto periodístico…Que quede claro, siempre han habido carreras truncadas, lo curioso es que eran orquestadas por el mandatario en turno, no por un candidato que hoy por hoy no sabemos tan siquiera si logre acceder al puesto, porque entre más pasa el tiempo, estoy más convencida de que López Obrador no va a perder, tendrán que ganarle…Han sacado del aire y de los medios impresos a una larga lista de comunicadores desde que tenemos memoria…Siempre lo hemos dicho, si el periodista no cuenta con el apoyo de la empresa en la que labora está perdido como el mal aliento…Definitivamente, la libertad de expresión es fundamental para la democracia de cualquier país…Y aunque se den golpes de pecho, la imagen de inquisidores continúa…Decía la abuela, esta es sólo la orillita adentro está el pueblito…