Sinceramente no nos parecía tan descabellada la propuesta de someter a pruebas de polígrafo, psicológicas y toxicológicas a quienes pretendan ser candidatos de elección popular, nos queda más que claro que muchos de los que andan tras  el hueso en la actualidad serían bateados; sin embargo, a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (comenzando por muchos de los que conforman esta instancia ¿verdad?), le dio frío y determinó que el estado físico y mental (precisamente por eso estamos rodeados de orates) de los ciudadanos no forma parte de los requisitos que exige la ley o la Constitución para acceder a los cargos de elección popular…Estamos convencidos que con acciones como la anterior se podrían evitar muchos de los acontecimientos que en la actualidad estamos viendo…Recientemente fueron tres ex gobernadores tamaulipecos (tema que abordaremos más adelante) y el pasado lunes, el presidente de la mesa directiva del Congreso de Baja California, David Lozano Pérez, acudió a la sede central de la Procuraduría General de la República a iniciar las diligencias para que el Ministerio Público de la Federación investigue los presuntos nexos de los ex gobernadores Ernesto Ruffo y Eugenio Elorduy con grupos de narcotráfico…Lo gacho en este asunto es que no cuenta con pruebas, solo es de oídas y lo que se ha publicado, por lo que no le damos muchas posibilidades de éxito, pues si contando con todas las pruebas necesarias a la PGR se le pelan ¿qué podemos esperar ahora?…

PARA EL TRINQUE NO IMPORTAN LOS COLORES…

El nombre de Ernesto Ruffo Appel, es emblemático, pues fue el primer gobernador panista en Baja California Norte y en todo el territorio nacional…Hace algún tiempo atrás, el periódico Zeta comenzó a atacarlo sin piedad y le acusó de haberse convertido en un empresario con intereses económicos personales en los desarrollos que él impulsa empleando su privilegiada posición política….Es decir, comenzó a actuar como lo que políticamente fue: ex gobernador,  ex comisionado comercial fronterizo y como panista distinguido… Antes a eso le llamaban “coyotaje”, hoy es “lobby”; esto ética y moralmente es reprobable, pero no comete ningún delito…Pero parece que ahora fue más allá, ya que tanto Ernesto Ruffo junto con otro ex mandatario también panista Eugenio Elorduy Walther son objeto de múltiples señalamientos públicos sobre presuntas relaciones con bandas de crimen organizado y enriquecimiento ilícito…Para los bajacalifornianos no son desconocidas las versiones que señalan que en 1989 Ruffo inició su campaña a la gubernatura con un financiamiento del cártel de los hermanos Arellano Félix por 500 mil dólares…Se habla de las actividades de su hermano Claudio en el narcotráfico y en el lavado de dinero… En el caso de Elorduy han sido numerosas las voces que han exigido una investigación para que enfrente la justicia debido a irregularidades en la construcción del Boulevard 2000, obra cuya construcción encubrió la introducción de un ducto de gas de la trasnacional Sempra Energy….

HAY QUE SER DESCARADOS…

Seríamos incapaces de meter las manos al fuego por nadie, porque seguramente saldríamos quemados, pero los casos de los ex mandatarios bajacalifornianos son muy diferentes a los de los de Tamaulipas; comenzando porque unos son panistas y los otros priistas.; ya más bien parece una cuestión de moda para ver qué instituto político junta más estiércol…Las acusaciones en contra de los ex gobernadores panistas son de oídas, pero en el caos de Tomás Yarrington y Eugenio Hernández, hay archivos elaborados por la DEA en donde se encuentran las declaraciones del narcotraficante Osiel Cárdenas Guillén que involucran a los ex mandatarios tamaulipecos…Sin embargo, Tomás Yarrington se dice inocente y afirma que el ex presidente Vicente Fox y sus más altos funcionarios conocían lo que estaba sucediendo en el estado acerca del crimen organizado durante su época como gobernador… Entonces, preguntamos ¿es también culpable el gobierno de Fox del fortalecimiento del narco en Tamaulipas?…