ALEJANDRA MUNGUÍA CAMBRÁN

¡Basta ya de chaquetas mentales! quienes de verdad tienen en sus manos los resultados de las próximas elecciones son los indecisos…¡Qué absurdo! ¿verdad?; de cuando acá la indecisión es una cualidad… Son ellos, quiénes inclinarán la balanza hacia uno de los 3 aspirantes punteros a la presidencia de la Repúblicas…Pero ¿quiénes son estos electores?; son aquellos que tienen la intención de acudir a las urnas pero aún no tienen decidido por quién van a votar o se niegan a declarar el sentido de su voto futuro, por un lado porque estiman que éste es secreto y por el otro porque siguen sin convencerlos…Hay que ser sinceros, hasta ahora, las campañas de los candidatos presidenciales no han tenido el impacto que deberían, en buena  medida porque se han visto opacados por los dimes y diretes entre ellos mismos…Están tan preocupados vigilando los pasos, las acciones, pero sobre todo los errores e inconsistencias  de sus rivales de campaña que ninguno es diferente del otro…Difícilmente pueden presentar una propuesta innovadora que convenza; no existe nada nuevo bajo el sol y creen que haciéndose los graciosos, cayendo en una rutina de comediantes chafas de televisión abierta ganarán las simpatías de esos indecisos que marcarán la diferencia y lo saben perfectamente bien…Es cierto, los indecisos desconfían de los partidos políticos y utilizan su poder como votantes para castigarlos; sin embargo, también generan un interesante fenómeno, el voto cruzado…Aunque sé perfectamente que dos que tres no aceptarán y desacreditarán  los números de la encuestadora Pop Group, las revelaciones son curiosas, porque son precisamente éstos quienes ven como mejor opción a José Antonio Meade, seguido por Ricardo Anaya con 29 puntos porcentuales y por debajo está Andrés Manuel López Obrador…También los candidatos cuestionan y critican a las encuestadores, sobre todo, cuando no les favorecen los datos, pues consideran que trabajan para crear tendencias más que para proyectar los posibles resultados…Sin embargo, los conocedores de política saben que las encuestas son una herramienta que permite tener un panorama sobre los electores indecisos, los que ocultan su voto y también, ¿por qué no? quienes se abstendrán de ir a las urnas…El conflicto de los indecisos es que su intención de voto gravita entre dos o más partidos, incluso algunos se definen ya cuando se encuentran dentro de la casilla electoral…El debate del próximo domingo puede influir en su decisión, entonces la cuestión ahora será ¿quién ganará a los indecisos y convencerá a los ciudadanos de que acudan a votar?…Y ahí está la verdadera esperanza de México, que quién conquiste el voto de los indecisos será el ganador…