Durante 18 años nos hemos cuestionado el proceder de las fiscalías que “supuestamente” investigan aún el magnicidio de Luis Donaldo Colosio Murrieta, quienes hasta ahora no arrojan luz alguna sobre las verdaderas causas por las que fuera asesinado el malogrado candidato a la Presidencia de la República; sin embargo, conforme pasa el tiempo, mayor es el convencimiento de que, aunque en este  caso hay un asesino físico en prisión, no es, ni será nunca suficiente; porque faltan los autores intelectuales, pero éstos jamás serán hallados, por una obvia razón, las autoridades no los han buscado…Siempre hemos creído que quién más perdió con la muerte de Colosio Murrieta, fue Carlos Salinas de Gortari, y aunque seguramente estarán pensando que las tuercas se nos zafaron, lo cierto es que este asesinato lo perjudicó más que beneficiarlo, no sólo porque tuvo que nombrar a Ernesto Zedillo (que por cierto está pariendo chayotes por no han hecho valida su solicitud de inmunidad que logrará salvarlo de tener que ser juzgado en un tribunal internacional por las muertes de Atenco), como sucesor, sino porque su proyecto de permanencia en el poder planeado y casi asegurado para varios sexenios terminó de súbito…

                                                                       LAS MENTIRAS QUE HEMOS ESCUCHADO POR 18 AÑOS…

Las dudas y las contradicciones en las investigaciones permanecen…Miguel Montes, fue nombrado por el entonces presidente Salinas, subprocurador especial para investigar el magnicidio y sí había alguien incapaz de realizar esa tarea era él…Su elección correspondió a que el ejecutivo federal, buscaba el control absoluto de la investigación…Inicialmente, Salinas de Gortari dio las indicaciones necesarias para que Montes realizara un trabajo amplio, profundo y eficiente…Nadie se tragó semejante cuento, solamente Miguel Montes, quien movilizó una impresionante cantidad de elementos del poder judicial federal en el juicio y esclarecimiento del homicidio, entre ellos, más de 500 expertos y agentes de investigación fueron destinados al caso…Según el primer reporte de Miguel Montes, el asesinato de Colosio fue producto de un complot con la implicación de varios individuos, incluidos algunos de los propios agentes de seguridad del candidato presidencial, así como de elementos relacionados con el PRl de Tijuana…Se afirmó también que dos personas desde ángulos diferentes habían disparado contra la víctima: la trayectoria del proyectil que perforó el cráneo fue de derecha a izquierda y de izquierda a derecha, el que penetró en el abdomen…

LOS DETENIDOS…

Fueron detenidos además de Mario Aburto; Tranquilino Sánchez, Rodolfo Rivapalacio, Vicente Mayoral Valenzuela y Rodolfo Mayoral, los que según las propias autoridades, habían actuado coordinadamente en el homicidio del candidato…Las explicaciones de Montes contradecían las opiniones del entonces procurador General de la República, Diego Valadés; quien afirmaba que  Aburto Martínez había hecho dos disparos, uno en la cabeza y otro en la región abdominal…Según él, Aburto había caminado unos 10 metros entre la multitud, hasta quedar al lado derecho del candidato, y entonces,  acercó el revólver hasta colocarlo en su sien derecha, y lo accionó produciéndole en ese instante la herida que lo privó de la vida…Al caer el candidato alcanzó a girar a su izquierda cuando el mismo Aburto disparó el segundo tiro en el abdomen…Sin embargo, esta teoría rápidamente fue desechada por los expertos, quienes afirmaban que todo individuo que recibe un tiro en la cabeza, estando de pie, se desploma de manera automática…Para Diego Valadés jamás hubo un complot, si no que se trato de la acción de un solo hombre que buscaba notoriedad… Por consecuencia, a excepción de Mario Aburto, los presuntos implicados en el homicidio fueron puestos en libertad… Posteriormente, el presidente Ernesto Zedillo, designó a  Pablo Chapa Bezanilla, quien retomó la investigación del caso, para informar, el 19 de diciembre, que la dependencia a su cargo investigaba la posible relación entre el asesinato de Colosio Murrieta y del director de la Seguridad Pública en Tijuana, Federico Benítez, por darse en circunstancias más o menos cercanas…El caso es que han pasado 18 años…