ALEJANDRA MUNGUÍA CAMBRÁN

                                                                         En lo personal, la descentralización de las dependencias públicas, me parece una más de las  ocurrencias de López Obrador, aunque no dejo de reconocer que podría ser una buena idea sí existieran las condiciones, pero sobre todo,  si aclara el cómo y el cuánto costará llevar a cabo algo así, además de las consecuencias,  porque de algo pueden estar seguros, no será caro sino lo que le sigue; lo que me sorprende cuando habla de un adelgazamiento del gasto público…Sin embargo hay quienes lo consideran una brillante idea, aunque no original porque en muchos países así se maneja como en la tierra de su primo hermano Donald Trump…Hablan de que esta súper genial propuesta quitaría presión demográfica en la Ciudad de México, ello, si quienes laboran en las dependencias públicas estén dispuestos a dejar la capital del país, sino el desempleo estará de rechupete; de igual manera habría distribución de la riqueza, como si de verdad la clase trabajadora de las mismas ganara las perlas de la Vírgen, cuando sabemos que son los altos mandos los que no se pueden quejar…Tanto es cierto el impacto, que ya los  respectivos sindicatos dijeron que va, pero que el gobierno de López Obrador debe comprometerse a que cada entidad a donde serán reubicadas reciba a los trabajadores con viviendas dignas, amplias y con los servicios necesarios de educación y salud…Además la descentralización involucra esparcir la toma de decisiones y ha sido por muchos años uno de los temas de moda en el mundo de las políticas públicas; sin embargo, ésta no puede ser entendida como un axioma, ya que su efectividad y contribución a la gobernabilidad democrática deben ser analizadas caso por caso…A lo largo de las décadas ha quedado más que comprobado que la falta de coordinación entre los gobiernos -federal, estatal y municipal-, impacta la eficacia y eficiencia en la elaboración e implementación de políticas públicas…Una persistente debilidad institucional en los gobiernos locales, los cuales generalmente no cuentan con la capacidad o el personal adecuado para administrar y coordinar los proceso…Aunado a lo anterior y como se muestra en el mapa, no se toma en cuenta la densidad poblacional de cada lugar, ni su capacidad de infraestructura, los servicios, las telecomunicaciones disponibles y mucho menos los recursos humanos existentes…Las únicas dependencias que se mantendrían en la Ciudad de México son, las secretarías de Gobernación, Hacienda y Relaciones Exteriores y las otras 16 se irían a distintos estados…Jamás ha abordado cuánto costaría llevar a cabo semejante “ideota” y me queda claro que hablamos de muchísimo dinero, porque el gobierno se vería obligado a gastar en la adquisición o renta de inmuebles; traslado de mobiliario y equipo; estamos hablando de una inversión promedio anual en seis años de 21 mil millones de pesos…Claro, se me olvidan los ahorros al acabar con la corrupción, que marcarán la diferencia o el retiro de las pensiones a los ex presidentes…Pero, no me hagan caso, sigan pensando que es una brillante idea…