ALEJANDRA MUNGUÍA CAMBRÁN

Al experto en poner apodos despectivos ahora sí le dieron una cucharada de su propia medicina, porque no estoy me segura de que pueda considerarlo un halago; además de que resulta muy poco tranquilizador que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump afirme que entre él y López Obrador hay muchas similitudes, tanto que decidió que de ahora en adelante será “Juan Trump” y me queda claro que no será un ping-pong…Además, no creo que debieran sentirse extrañados o sorprendidos, ya que en reiteradas ocasiones muchos de los líderes de opinión, incluyéndome a mi que no lo soy, les advertimos que el hecho de que Trump hubiera ganando las elecciones hace más de un año era algo aterrador y no ha defraudado pues su política de odio no tiene límites y que los mexicanos deberían de estar alertas sobre no repetir una catástrofe de ese tamaño al emitir su voto con el hígado, cosa que no sucedió, aunque en los últimos días me he preguntado: ¿de esos 30.1 millones de votos que obtuvo “Juanito” cuántos realmente fueron meditados?; estoy cierta que ni siquiera una octava parte…El hecho de que el mismo Trump vea en López Obrador algo de sí mismo si está gacho, ya que no creo que en toda la historia de los Estados Unidos exista un mandatario que haya perdido tanta popularidad a pasos agigantados, claro, eso solamente superado por “John”, quien lleva ocho días de haber ganando las elecciones y es uno de los hombres más atacados, además que no me parece padre que todos aquellos que no votaron por él no sientan sólo miedo, sino terror a su gestión…El Washington Post cita a Mark Feierstein, ex asistente especial del ex Presidente Barack Obama y ex director senior de asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional, quien  escribió en Americas Quarterly la semana pasada que Trump “ve un poco de su ser renegado en AMLO, llamando en privado al político mexicano “Juan Trump”…De plano, no me ayudes compadre…