ALEJANDRA MUNGUÍA CAMBRÁN

En algo que jamás en la vida había reparado, ahora se ha convertido en mi obsesión todas las mañanas mientras conduzco hacia el trabajo…En todas y cada una de las gasolineras que se cruzan en mi camino me fijo en el precio de los combustibles y sí, todos los días suben…Como si se tratara de acudir al supermercado donde venden a un mejor precio, así voy, anotando, mentalmente, en dónde será la próxima recarga, posiblemente para ahorrar cuando mucho un centavo por litro, que no marcan la diferencia…Sí las alzas diarias a los precios de los combustibles solamente repercutieran en quienes tenemos automóvil y no fueran más allá pues apechugaríamos, como lo hemos hecho, por disfrutar de ese lujo de comodidad (lo cual también es muy discutible) y no tener que viajar en el transporte público, al cual, por obvias razones también le pega…Sin embargo, hasta quienes no tienen coche se ven afectados, ya que esas alzas diarias también se ven reflejadas en los precios de los alimentos…Y ¡vaya qué lo hacen! cada vez se compra menos con más…Lo que también es un realidad es que las promesas vertidas por dos de los candidatos a la presidencia de la República de las coaliciones Juntos Haremos Historia y Por México Al Frente,  Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Anaya, respectivamente, son una verdadera tomada de pelo, pues debemos recordar que los precios de las gasolinas se mueven dependiendo de los costos internacionales del petróleo y el tipo de cambio…Claro, que Anaya Córtes mencionó que la manera de cumplir con esa promesa era descendiendo los impuestos que se aplican a los mismos y que en su gran mayoría son destinados tanto a programas sociales, así como aquellos que tienen como finalidad proteger el medio ambiente y son todo un rollo que estoy segura les interesa un comino leer…Pero ¿qué significa bajar los impuestos que se aplican?, pues nada más aumentar los subsidios a las gasolinas…Eso mismo, fue uno de los compromisos que hizo el mandatario Enrique Peña Nieto en el 2012: “reducción de los costos de electricidad, gas y gasolina”, según esto, los precios de los primeros sí han descendido, pero, de acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor el costo de las gasolinas en México en seis años se han incrementado en un 60 por ciento…Para rematar, el subsecretario de Hacienda y Crédito Público, Miguel Messmacher fue el ave de mal augurio al informar que continuarán los movimientos cuesta arriba…Afirmó que el alza que se vive actualmente se debe a factores externos, que en definitiva, dan en la torre internamente…Es decir, congelar (propuesta de AMLO) o bajar (promesa de Ricardo Anaya) de las gasolinas sí es posible pero a costa de sacrificar ingresos tributarios o aumentar los subsidios…Así es que vayan a verla la cara a la más vieja de sus respectivas familias…