ALEJANDRA MUNGUÍA CAMBRÁN

Si hay algo que reconocerle a Jaime Rodríguez Calderón, “El Bronco” fue que terminó con las campañas políticas tradicionales y explotó las redes sociales que le permitieron apropiarse de ese sector de la población que hasta hoy continúa como el manjar más apetecible para la adquisición de votos…¡los electores jóvenes!; aquellos que votarán por vez primera y quienes se estrenarán en las urnas…Huesos difíciles de roer y no precisamente por exigentes sino por apáticos…Ahora, esas mismas redes, luego del fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación de echar para atrás la decisión del INE de no permitirle llegar a la boleta electoral por presentar firmas falsas y resucitar muertos, lo destrozan y  lo menos de lo que lo acusan es de tramposo, a lo que Rodríguez Calderón ha respondido que demandará al Instituto Nacional Electoral por dañar su imagen…Me encanta tanta seguridad y, efectivamente, tiene una imagen pero negativa…Su logro inédito de innovar la comunicación política, la manera de construir  puentes entre emisores y receptores,  ahora se le revierten…Bien “diche” el refrán, nadie sabe para quien trabaja..Sin embargo, hay que reconocerle que continúa rompiendo  paradigmas para instalarse a sus anchas en las nuevas plataformas, al demostrar ser un “revolucionario” electoral, en las redes…Para bien o para mal, pero lo hace…Hay que ser claros en algo, su posicionamiento como el primer gobernador independiente del país no se debió sólo a las redes sociales, sino al hartazgo de la gente por los partidos políticos y ¿por qué no decirlo? también por la desconfianza en los medios informativos tradicionales…Lo anterior, le permitió ganar en 2015 la elección para gobernador de Nuevo León y reconocerle el trabajo,  pero bastaron tres años para que la desilusión llegara y más aún, después de que a pesar de que dijo que no abandonaría la gubernatura para contender por la presidencia de la República en este 2018, lo hizo, aunado a que su administración no ha sido lo que esperaban por aquellos lares…Esa misma fórmula pretende aplicarla en esta campaña electoral mejorada y aumentada, aunque, obvio no va a ganar, con todo y su destreza tramposa…No le hará ni cosquillas a los otros contendientes e incluyo a Margarita Zavala, quien está mejor posicionada…Dudo mucho que logre borrar el daño hecho, no por el INE, no por el TEPJF, sino por él mismo…Con el paso del tiempo Rodríguez Calderón ha perdido el carisma que lo encumbró como candidato “independiente” y ha decepcionado a muchos de sus mismos seguidores por el incumplimiento de  sus promesas de campaña (no es de extrañar siempre abren la bocina de más); pero sobre todo, le reprochan su  desmedido interés en la candidatura presidencial para el 2018 descuidando la buena marcha de su gobierno que carga con el sello de la frivolidad e ineptitud…