ALEJANDRA MUNGUÍA CAMBRÁN

Como en cualquier conflicto no hay ganadores y sí muchos perdedores, por lo que una guerra comercial no es la excepción, ya que en lugar de balas se utilizan aranceles y en vez de bombas cuotas a las importaciones…El primero en atacar fue Estados Unidos, que decidió aumentar los aranceles a sus importaciones de acero (25 por ciento) y de aluminio (10 por ciento) desde el primero de junio a México, Canadá y la Unión Europea…Como era de esperarse, todos respondieron y nuestro país también al aplicar medidas similares a productos como aceros de diversos tipos y alimentos tales como embutidos, manzanas, uvas arándanos, quesos, entre otros…Claro, que el mandatario Donald Trump argumentó, en un inicio, que se trataba de una medida de seguridad nacional; sin embargo, una guerra comercial comienza cuando una nación toma acciones para restringir la entrada de uno o varios productos de importación de otra país o de un grupo de ellos…Todo puede convertirse en un lamentable círculo vicioso, como sucede en los conflictos bélicos, ya que los países afectados pueden adoptar regulaciones similares en represalia que, posiblemente, provoquen nuevas medidas por parte del primer país y así se la pueden llevar hasta convertirse en un cuento de nunca acabar o de plano pensar en un bloqueo como ha sucedido en países como Cuba y Venezuela, por ejemplo…Claro, que para alguien tan corto de visión política como lo es Donald Trump las guerras comerciales son “buenas y fáciles de ganar”; por supuesto, porque quienes pagan los platos rotos son los consumidores y los productores con resultados negativos…La carne de cerdo, por ejemplo, se encuentra dentro de los productos  estadounidenses que tendrán un 20 por ciento de arancel y cuya importación asciende a mil 500 millones de pesos; una parte provine del estado de Iowa y representará pérdidas para los productores de 560 millones de dólares…Sin embargo, de acuerdo con información de la Secretaría de Comercio de México, se tienen firmados protocolos sanitarios con otros 11 países para importar carne de cerdo, por lo que sin problema se cuenta con otros mercados para surtirse, lo que estaría chévere sería que la carne que se consume fuera de cerdos criados en México…A pesar de todo, creo que es una buena oportunidad para voltear al mercado nacional…