ALEJANDRA MUNGUÍA CAMBRÁN

De verdad que todos los mexicanos somos unos malagradecidos, gachos, jijos de la jujurría, deberíamos arrodillarnos y besarle las suelas del zapato al Presidente Enrique Peña Nieto, y no vayan a creer que es porque nos está aplastando con su omnipotente calzado, sino para venerarlo al igual que lo hacen en otros países del mundo…Pero no sólo a él, también a Luis Videgaray, a quien hace poco nombraron el mejor tesorero del mundo, ¡claro! aunque la publicación sea patito…”SAVING MEXICO”; no inventen, el reconocimiento debería ser para los mexicanos que hemos sobrevivido a toda una historia de robos y saqueos; por seguir viviendo y apechugando los constantes incrementos en todo y agradecerle a todos los santos del cielo por tener trabajo porque hay millones que ni siquiera ese privilegio tienen, aunque claro, también pagamos impuestos por esa bendición…Por tener con que pagarle al gobierno por el hecho de poseer un hogar, un auto, por poder llevar alimentos a la mesa aunque cada vez sean menos con más; por tener salud y no caer en manos de usureros de la medicina y mejor aún no tener que suplicar por atención médica, aunque todos esos “privilegios” nos cuesten jornadas laborales de 15 horas o más…¿Qué saben estos políticos de tener que contar los pesos y centavos?; ¿de tener que negarle a un hijo algo?; ¿de ver al padre enfermo y tener que ponerlo en manos de un servicio de salud público que acabará matándolo?; ¿ de ver que la situación cada vez está peor y vivir aterrados por un futuro incierto?…Y quiero decirles, que no dudo en lo más mínimo que ser funcionario público es una carga de trabajo inmensa, pero tampoco puedo tapar el sol con un dedo, llegan para ver que roban, para asegurar su futuro por muchas generaciones (lo que muchos no podemos hacer); lo que menos les importa es el bienestar de sus gobernados, ven por ellos y nada más…

¿DÓNDE QUEDÓ LA ABUNDANCIA PROMETIDA?…

Cenando con unos amigos, me hicieron recordar aquellas promesas de José López Portillo y no me refiero a que defendería el peso como un perro, aunque eso de perro si lo cumplió, sino cuando dijo: “quiero administrar la abundancia”…Claro, eso fue en 1976 y 38 años después seguimos esperando…Fincó sus esperanzas en el flujo de recursos petróleos y por varios años esta política funcionó, lo que lo llevó a decir: “los mexicanos que han sufrido carencias ancestrales, ahora tendrían que aprender a administrar la abundancia” y que por primera vez en nuestra historia disfrutaríamos de autodeterminación financiera…Lo cierto es que detonó la crisis más severa en la historia de México y de la cuál digan lo que digan no nos hemos podido recuperar…De verdad, daría lo que fuera por ser tan optimista, poder seguir confiando a pesar de los golpes recibidos, pero la realidad es que México está hundido en la crisis económica y política más dramática de su historia; pero tampoco debo dejar de reconocer que después de la pasada crisis mundial, nuestro país sobrevivió, pudo haber sido mucho peor…Sin embargo, México padece actualmente los salarios más bajos de los últimos setenta años, así como la huida de trabajadores migrantes hacia el extranjero de mayor dimensión en el mundo; 60 millones de  pobres…Con un número cada vez mayor de desempleados y subempleados; con un campo deprimido; una industria presionada, pero sobre todo, con una inseguridad que no sólo le ha hecho daño a la población sino a su imagen ante el mundo y esto es a grandes rasgos…