ALEJANDRA MUNGUÍA CAMBRÁN.

Para los que llegaron a pensar que había tirado la toalla y que nunca jamás volverían a ver volcados en esta página mis más sublimes pensamientos, ¡oh sorpresa! les falló, nada más me fui de vacaciones unos días, porque hay ocasiones en que no sabemos si merecemos las vacaciones, o nada más las necesitamos…No puedo decir que el cierre de año fue espectacular, ¡para nada! hubo muchas muertes…muchas pérdidas; en lugar de andar en posadas y pachangas, me la pasé en velorios y en misas…No recuerdo ningún cierre de año como éste (¿me estaré haciendo vieja?), y lo que es peor, el principio del 2014 no pinta nada bien para el país… Por cierto ¿ya quebró Coca-Cola o Sabritas?… ¿los gorditos ya bajaron de peso?…Más bien lo que nos están bajando son más pesos….Todas las muertes son impactantes, no queda la menor duda, algunas nos sorprenden, otras las esperamos y en ocasiones hasta las deseamos cuando vemos que la persona en cuestión ya está sufriendo…Saber que el papá o la mamá de alguien murió no deja de ser algo lamentable, pero hasta cierto punto es lo “normal”, pero cuando te enteras que alguien de tu misma edad, con algunos años pero no los suficientes para abandonar esta tierra, que fue tu amiga por más de 20 años muere así nada más de repente, se te frunce hasta el cerebro…

LA CARLOS SEPTIÉN…

Seguramente muchos de ustedes creen que estudié periodismo, porque era lo más lógico, padre periodista hija que sigue sus pasos…¡pues no!…Nada más para que estén enterados, por mi juvenil mente de aquellos días nunca pasó la idea de estudiar esa carrera, la neta del planeta pensé en aprender idiomas y ser secretaria ¿qué tal?…El caso es que mi madre que siempre me ha amado profundamente me dijo que ello sería un desperdicio, porque como buena mamá cuervo decía que mi IQ era más grande, claro no lo suficiente para poder con las matemáticas, así que habría que escoger algo que no tuviera que ver con números, aunque en la actualidad mi operación favorita sea la resta…Después de muchos tiras y aflojas, ella misma sugirió que estudiara periodismo, su razonamiento: te gusta leer, escribir y eres hija de quien eres…Pues ¿por qué no?…Así que de esa manera llegué a la Carlos Septién García, obviamente, la casa mater de mi padre y también de la madre, quien jamás ejerció y se gradúo gracias a don Mata que le hacía los trabajos, porque sí había alguien negada para el periodismo era precisamente ella, pero había sido imposición del abuelo, quien escogió ese plantel por ser católico…

EL GRUPO ESTÁ AHORA INCOMPLETO…

El asunto es que la Carlos Septién aparte de darme esta profesión que he aprendido a amar porque a diferencia de los que ahí estaban yo no había soñado con ser periodista y de hecho hay muchas cosas que siguen sin gustarme, me dio grandes amistades y porque no decirlo, también grandes amores…Tenía mi grupo de amigas o yo pertenecía a su grupo, como ustedes quieran verlo…A todos lados siempre andábamos juntas: Claudia Sánchez, Eunice Santos, Araceli y Claudia DeNegri, quien hoy ya no está en este mundo y dicen los católicos fue llamada a la presencia del Señor…Enterarme de su muerte fue como si el film me lo echaran para atrás muchos años, aquellos en los que lo único que nos preocupaba era el relajo y sacar la escuela…”Noviera” como ella sola, creo que cambiaba de galán como de zapatos; pero no crean que como las chavas de ahora, eran relaciones sanas, limpias, de manita sudada…Recordé aquellos tacos de lo que quisiéramos pero con arroz…Le encantaba la lucha libre, no recuerdo si era hija o nieta de Carlos De Negri, pero ella traía el periodismo en la sangre…Para no hacerles muy larga esta primer columna del 2014, terminamos la escuela y jamás nos volvimos a ver hasta que Face Book nos unió; ella se fue a los espectáculos (en televisión) y yo a la política (en prensa escrita);  nada que ver una cosa con otra, aunque ambas fuentes tengan ahora sus arrumacos de vez en cuando…Las artistas se convierten en esposas de políticos y algunas (Silvia Pinal, Irma Serrano y…no sé), han ocupado curúles aunque no tengan ni la menor idea…De hecho, recordarán que Claudia se integró a mi graaan plantilla de colaboradores y comenzó a escribir de espectáculos en este espacio; el problema, como siempre económico, ya que muy a mi pesar quién me hace el favor de publicar en este espacio, lo hace gratis, porque no hay manera de que les pague…Así que si lo pienso bien, la página de Matarili, fue el último lugar en donde Claudia De Negri escribió su Marquesina de los Espectáculo…No sé ni siquiera como me siento; una de mis amigas de juventud ha partido y eso es muy difícil de asimilar…”Clau, cuando encuentres a don Mata no vayan a hablar muy mal de mi, ¿de acuerdo?”…A sus hijas, su mamá y su hermana, un fuerte abrazo…