ALEJANDRA MUNGUÍA CAMBRÁN

Eso que ni que…Me queda claro que no hay ley, medida, acción o lo que quieran y manden que puedan evitar el consumo de alcohol en esta sociedad, así que ese corte de venas, rasgadura de vestiduras y jalones de greñas por la aprobación del pleno de la LIX Legislatura del Estado de México para despenalizar la venta de bebidas embriagantes a menores de edad, vale madres, como también las sanciones administrativas que se aplicarán en su lugar…Hay un serio problema de salud pública en la actualidad;  chavitos de 11, 12 y 13 años no sólo se alcoholizan sino también le entran cañón a las drogas y eso no es culpa de los comerciantes, sino de los padres de familia que, o son iguales o creen que tener un hijo nada más es abrir, meter y  parir…La responsabilidad va más allá y no es tarea sencilla…Cuando se es joven e inmaduro se piensa que “agarrar la jarra” y/o fumar los hace grandes e importantes y así se enganchan en esas adicciones por el resto de sus vidas…Y la pregunta es ¿dónde están los padres?…He escuchado tonterías tan absurdas como: “prefiero que tome conmigo para que aprenda a beber” y me pregunto ¿qué necesidad hay de que aprenda?; ¿eso es vital para su desarrollo?…Pues para nada, ya suficiente tiene la juventud con el ejemplo que les dan sus padres, porque esa es la realidad, todos y cada uno de nosotros seguimos sus buenos y malos pasos; somos el reflejo de quienes nos dieron la vida…Los jóvenes se dan sus mañas para conseguir el alcohol y las drogas y no siempre es en comercios establecidos donde los adquieren, lo que está peor, porque son productos adulterados…Sólo observen a su alrededor, ¿cuántos jóvenes ven a diario, hasta con los uniformes escolares, con el cigarro en la mano?; ¿cuántos van a fiestas y a escondidas meten las botellas? y de nueva cuenta pregunto ¿dónde están los padres?…Existe tal perdida de valores y de las buenas costumbres que dudo mucho que cualquier acción o programa gubernamental pueda solucionar la bronca, pero eso sí, ¿nos pintamos solos para culpar al gobierno y responsabilizarlo de la inseguridad que priva en nuestras calles…Pero, ¿y nuestra parte de culpa?….Ahí si nos hacemos ojos de hormiga…No puedo decirles sí soy una buena madre, porque tome la certera decisión de no tener hijos…Las razones fueron muchas, pero dentro de todas ellas siempre tuve la claridad de que no quería en mi vida una responsabilidad de ese tamaño…Claro que no faltó quien me acusara de egoísta y ¿por qué egoísta, por no traer a este mundo un chaval al que seguramente iba a echar a perder?…Obvio, eso nunca lo sabré…La mayoría de los gobiernos han emprendido fuertes campañas para evitar los accidentes de tránsito ocasionados por el consumo del alcohol y destinan miles de millones de pesos en programas para proteger a los jóvenes de esas adicciones y seamos honestos y sinceros ¿es responsabilidad de ellos?; no lo creo…Esa obligación de tener hijos sanos tanto física como mentalmente es tarea de quienes decidieron convertirse en padres de familia, por los motivos que quieran…¿Qué madurez puede tener una chamaca que por andar de caderas inquietas se embarazó a los 15 o menos años?…Si antes de decidir convertirse en madres o en padres se reflexionara en los pros y los contras y se cuestionaran si de verdad se sienten capaces de tomar en sus manos la vida de alguien, juro que muchos no lo harían…En muchos casos la calentura es gruesa cuando las hormonas andan en su apogeo y va de nuevo ¿dónde están los padres de esas y esos adolescentes?…De verdad ¿corresponde a las autoridades cuidar las calenturas?; ¿evitar que nuestros hijos consuman alcohol y drogas?; ¿decirles lo que está mal o bien; inculcarles valores y principios?; no lo creo…Como población, asumamos nuestra responsabilidad y sí después de eso, las cosas continúan de la misma manera, entonces ya culpemos a otros de nuestros errores…Felices Fiestas Patrias, les deseo de todo corazón…