ALEJANDRA MUNGUÍA CAMBRÁN

Creo que antes que nada les debo ofrecer a todos mis lectores, hasta ayer podría haber dicho cinco pero sería pecar de vanidosa, una enorme disculpa porque la fulanita (ósea yo) aparece y desaparece de este espacio como si fuera la dueña del mismo y efectivamente así es, pero tengo una obligación y una responsabilidad que no puedo olvidar…Primero fue mi investigación de campo en el Instituto Nacional Electoral que concluyó con revelaciones muy interesantes pero también acabó con mi paciencia, así que  el último día de abril presenté mi renuncia con carácter de irrevocable (créanme que nadie me rogó para que me quedara) y comencé una nueva etapa al lado de mi ex compañera de carrera en las Carlos Septién García y también gran amiga desde hace muchos años, Eunice Santos Sánchez…Nos unimos a la campaña de Denisse Ugalde Alegría, quien contendió por la presidencia municipal de Tlalnepantla por el Revolucionario Institucional y obviamente ganó aunque a los paneros y perredistas se les revuelva el estómago…Algunos ya estarán haciendo cara de guacala nada más de ver para quien trabajé pero saben, me vale, yo voy a donde me paguen, solamente habrá un partido al que nunca prestaré mis servicios ni por todo el oro del mundo y ese es la empresa privada de AMLO…En Tlalnepantla, Eunice y su servidora no sólo hicieron sino harán historia, porque le manejamos a Ugalde Alegría los medios de comunicación como ninguno de los otros lo hicieron con sus gallos y/o gallinas y si he desarrollado un trabajo del que me sienta enormemente orgullosa es precisamente de éste último, claro el capítulo no termina ahí…El caso es que no es ético ni de gente educada aparecer y desaparecer de la faz de la tierra sin explicación alguna pero saben…

ANDUVE DE CAMPAÑA…

Quién se atreva a decir que las campañas de proselitismo son una tomada de pelo y que lo único que hacen los candidatos,  es sacarse las pelusitas del ombligo,  neta no saben de lo que hablan…Bueno, pero tampoco generalicemos, hay de todo en la viña del señor…He de confesarles que jamás había estado en una campaña y son una verdadera friega, los candidatos, por lo menos para quién trabajé y trabajaré en un futuro próximo, visitaba colonia por colonia (265 nada más); tocaba puertas, hablaba con la gente, escuchaba sus peticiones, las canalizaba, mientras  sus principales coordinadores, incluyendo Comunicación Social,  permanecíamos a su lado, en pleno rayo del sol o  en medio de un chubasco, ¿por qué no?…Bajé alrededor de cinco kilos y mi piel se obscureció como dos tonos, pero valió la pena porque es una experiencia más a la gran lista…Después viene el triunfo y es cuando dices: “valieron la pena las desveladas, las desmañanadas, los callos, las quemadas, las mojadas, los pisotones, los aventones y demás”…El caso es que ya terminó y mi vida regresará a la normalidad…Así que gracias a José Ángel Galindo Montenegro por permanecer al pie del cañón mientras yo andaba en la grilla y a Walter Ramírez, por seguir interesado en publicar esta columna…