ALEJANDRA MUNGUÍA CAMBRÁN

 

Comenzaré por definir noticia para que quede claro  el por qué las desapariciones no lo son…Por ésta, entiendo una información que nunca antes ha sido comunicada…En los medios masivos de comunicación, la noticia es un texto o testimonio que permite conocer algo novedoso, reciente o fuera de lo común…Sabiendo esto, ¿son las desapariciones noticia?; ¡obvio nooo!; la novedad sería que quiénes deben realizar su trabajo para la localización de las mismas lo hicieran y que no existieran madres, padres e hijos que desconocen el paradero de sus seres queridos a, quienes tal parece la tierra se los tragó, con todo el respeto de quienes enfrentan una situación así…Lo que parece más abrumador, México es uno de los países, en donde a pesar de que hay más de 30 mil personas desaparecidas, también tiene mayor avance en términos de normatividad de reconocimiento de la condición de víctimas…No existe en ninguna otra parte de Latinoamérica algo similar…Desde el decreto presidencial para la constitución de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas en 2014, se han registrado 11 mil víctimas en México; sin embargo, esta cifra, como en muchos otros casos, es irreal, porque hay cientos que no se denuncian…Por desgracia, las desapariciones han pasado a ser algo tan habitual en todo México que prácticamente ya forman parte de nuestra vida cotidiana…En las contadas ocasiones en que realmente se llevan a cabo investigaciones, casi no pasan de ser una mera formalidad para aparentar que se está haciendo algo…Lo más aterrador de este fenómeno es que en varias de las ausencias denunciadas, la víctima fue vista por última vez cuando era detenida por la policía o el ejército y al carecerse de un registro de detenciones, ello da pauta a que las autoridades nieguen toda responsabilidad y se laven las manos ante la comisión de estas desapariciones…Cuando las autoridades quieren justificar algo inexplicable, inmediatamente recurren a nexos con los carteles de la droga o a luchas de poder entre bandas rivales…Esa incertidumbre de no saber ni qué pasó debe ser espantosa, así como la búsqueda de la persona, la cual se aplaza por un sistema o nunca llega a ponerse en marcha, cuando es denunciada…En raras ocasiones, se llevan a cabo investigaciones tan irregulares que casi nunca dan resultados…Estas fallas, pero sobre todo, la apatía por seguir adelante por parte de las autoridades,  obligan a los familiares de las personas desaparecidas a asumir la carga de buscar a sus seres queridos…Uno de cada tres registros es por desaparición y le siguen asesinato, secuestro, trata de personas y lesiones…La Ciudad de México y el Estado de México concentran el 55 por ciento de las víctimas, con 4 mil 024 y 2 mil 337, respectivamente, curioso cualquiera pensaría que es Guerrero, entidad con mil 401…Y a pesar de que contamos con una Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas; un Registro Nacional de Víctimas y un Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral, continuamos como un país donde las desapariciones forzosas son más comunes de lo que quisiéramos reconocer…