ALEJANDRA MUNGUÍA CAMBRÁN

Neta, si está como para preocuparse…Llegar a niveles de enojo a tal grado que se consideren ya un asunto de salud pública no son, en lo más mínimo, para presumir…No podría estar más de acuerdo con el secretario de Salud, José Narro Robles, además de que no se necesita ser experto en la materia para saber que gran parte de los mexicanos están molestos…En el ambiente no sólo se percibe un grado de fastidio, enojo, inconformidad y rabia, también es una realidad que crecen día con día, nada más hay que ver lo que se publica en las redes sociales o lo que todos vivimos en los distintos ámbitos en los que nos desarrollamos… A decir del funcionario federal, en una entrevista con Carlos Marín, “el mundo está enojado y México no está fuera de ese radar”…Eso es ¿cómo para consolarnos?…Tampoco creo necesario, tener qué decirles el porqué de ese enojo que día a día se alimenta con lo que sucede en nuestro entorno, señalar culpables, sería ocioso y además vendría una cadena de mentadas…Política, social y económicamente estamos del nabo y a eso hay que sumarle las broncas personales a las que nos enfrentamos…Y creo que no es para menos, los escándalos de corrupción, la galopante inseguridad y las desigualdades sociales, son, desde mi perspectiva lo que alimenta ese enojo que, en definitiva nublará el buen juicio de muchos al nutrir las perspectivas de la oposición en las próximas elecciones del 1 de julio…No me queda la menor duda que lo que suceda durante estos meses, ocurre en un momento en que el apoyo para los partidos políticos e instituciones gobernantes están en niveles muy bajos…Hoy por hoy, muchos mexicanos envenenan su cuerpo con una contienda electoral que para ellos debe resumirse en una sola cosa, tener completa la radiografía de la persona que creen podrá conducir los destinos de este país, ya que para resolver todos los problemas que han sido lastre por décadas, seis años resultan insuficientes, a menos que alguno de los aspirantes esté pensando en perpetuarse en el poder, en cuyo caso, el remedio resultará peor que la enfermedad…¡Claro qué hay motivos para el malestar social!; las personas están frustradas, enojadas o desesperanzadas por diversas razones y sí eso le añadimos candidatos percibidos como mesías que vendrán a poner orden en el país, al tiempo que otro grupo social los considera la peor amenaza, pues la situación se torna peligrosa y el enojo se alimenta a diario…El meollo del asunto aquí es saber que estamos dispuesto a hacer cada uno de nosotros por salir de ese círculo vicioso que nos permita tomar la mejor decisión sin apasionamientos ni injerencias, pero que además, que sea el principio para recobrar esa paz interior que permitimos nos robarán también…