JOSÉ ÁNGEL GALINDO MONTENEGRO

Tuvimos ya la oportunidad de pasar una de las fiestas  más importantes del año; estamos a la víspera de comenzar  el 2014. Los buenos deseos, ilusiones y sueños se compaginan para dar comienzo a un período de nuestra vida que esperamos sea mejor.

Pero también será importante ver el desarrollo de las Reformas que este año aprobó el Congreso de la Unión, de estás dependerá en gran parte el buen funcionamiento del país. Como siempre unos a favor, otros en contra, pero ya están ahí. Ahora a ver los resultados: en lo Fiscal, Energético y Educación.

Todas las instituciones a las que les corresponde el manejo de cada una de ellas será supervisadas por los mexicanos para que no sean solo simples planteamientos que no dejen beneficios a un país, el cual, a pesar del abismo en el que se encuentra, espera con esto escalar a lugares privilegiados.

Ya pasamos un año extremadamente difícil, con escasez de oportunidades de trabajo, sin embargo,  a decir del Gobierno en turno,  con las reformas aprobadas, habrá nuevas expectativas que favorecerán a todos en general.  El cambio era necesario e importante para el desarrollo adecuado en los diferentes sectores que forman la planta productiva del país. Veremos cuál es la realidad.

Importante también el combate a la corrupción en todos los niveles institucionales porque si esto continúa como hasta ahora, será muy difícil llegar a la metas trazadas por este Gobierno que desea un cambio en la vida de todos los mexicanos. Por lo menos esa es la idea que nos vendieron a todos los mexicanos.

Se acerca el 2014, con una serie de expectativas favorables. Queremos un México justo; con igualdad de condiciones para todos; con oportunidades. Soñar no cuesta nada, pero que esos buenos deseos aterricen; que sean una realidad, porque todos lo necesitamos. México ya no puede seguir así, el cambio es necesario e importante para alcanzar las metas establecidas.

Ya pasó Navidad  y ahora  a la realidad.