JOSÉ ÁNGEL GALINDO MONTENEGRO

Hace algunos días haciendo mi monitoreo diario, me encontré con la noticia de que la ONU, esta institución conocida en todo el mundo, otorgó un reconocimiento a la Suprema Corte de Justicia y…mi pregunta en ese momento fue : ¿por qué?

Los casos más cuestionados y controvertidos, los dio sin lugar a dudas, el Máximo Tribunal de México y cabeza del Poder Judicial de la Federación. Los desaciertos, se dieron en forma continúa y ¡vaya! que calentaron los ánimos, muchas de las decisiones que se tomaron en algunos de los casos de mayor impacto social.

Quizás de los más sonados: la resolución que se le dio al caso de  los 49 bebés de la guardería ABC, allá en  Sonora,  porque aún y con investigaciones llevadas a “fondo” por expertos peritos extranjeros y nacionales. Se llegó a la conclusión de que ¡sí! había culpables en este penoso y triste acontecimiento.

¿Y qué  pasó?; simplemente le dieron carpetazo y listo. Nunca, ni siquiera, se tomaron el tiempo de escuchar a los padres de estos inocentes;  era obvio, pues la responsable de la guardería es familiar de la esposa del ex presidente Calderón; motivo suficiente para olvidar la aplicación de las leyes. Asimismo, vemos como otro presunto responsable, cínico por cierto, Juan Molinar Horcasitas,  anda por la vida como si nada hubiese pasado; cubierto, siempre,  bajo el manto de su dividido partido.

Lo que si no tuvo nombre, es la libertad otorgada a la francesa Florence Cassez, aquella presunta culpable de secuestro que argumentó:”no sabía a lo que se dedicaba  mi novio”. De risa, porque  mire usted: tenían tiempo de relación y ella  conocía  a la  perfección el lugar dónde tenían a las personas en esos momentos secuestradas.

¿A dónde quiero llegar?  simple, que si vivía  con él, es absurdo, decir que no conocía lo que hacía su pareja. Presiones hubo muchas a gran nivel. Políticos expresamente seleccionados en aquel entonces por Calderón, recibieron no una sino en varias ocasiones a delegaciones francesas que llegaban expresamente a dar su apoyo a esta  bondadosa extranjera.

Entraban y salían de Los Pinos,con el único fin de llegar a un acuerdo para liberar a  tan distinguida visitante y al final lo lograron. Claro con el argumento de que la Procuraduria General de la República (para variar) no había hecho en forma correcta la integración de  la averiguación previa.

Lo cuestionable es el reconocimiento, porque la verdad sea dicha, este órgano jurídico la lo largo de toda su historia ha dado  señales de corrupción y no solo por  los  dos  caso que mencioné, la cola es larga. Por eso la  pregunta,¿ Reconocimiento….por qué?