JOSÉ ANGEL GALINDO MONTENEGRO

En mi diario andar por la ciudad, llegué al Zócalo capitalino, bien resguardado como siempre, aunque por sus históricas calles, caminen casi al lado de nosotros, personas que están listas para dar el  “zarpazo”. Son grupos conformados por al menos 5 malandrines, entre ellos mujeres, que esperan el momento oportuno, para robar lo que con tanto sacrificio se ha ganado.

Esto situación se da principalmente en la parte trasera del Palacio Nacional. Si notan que el “cliente” vale la pena  lo siguen cuadras adelante y en ese momento, dan el “golpe”. Es cierto que hay  vigilancia, pero también es verdad, que es difícil visualizarlos porque es un mundo de gente. Se acercan, le piden la hora y en esa distracción, le abren la bolsa con una facilidad  y rapidez increíble.

Se colocan en partes estratégicas y se van moviendo de acuerdo a los pasos de su futura “víctima”. Si por casualidad alguien los ve, le hacen una seña para que guarde silencio. Obvio, prefieren seguir su rumbo que tener problemas con estos rateros. Lo lamentable es que no respetan ni edad ni sexo. Cualquier persona, es su blanco.

Comento estos incidentes que se dan a diario, porque, supuestamente, el país está en una recesión económica, pero tal parece que no es así. Aunque se habla de una economía detenida, miles de personas salen con varias bolsas de las principales tiendas departamentales que existen en el centro de la ciudad. Es un fenómeno, que se presenta por lo general en estas fechas decembrinas.

Todas estas imágenes las aprovecha el gobierno para decir: “ya ven, estamos cada día mejor”, y eso vuela a todo el mundo. Por eso no creen, que estemos en un abismo que cada vez se hace más profundo. Miles de mexicanos en las playas, otros viajando al extranjero o “atiborrando” los centros  comerciales. ¿ Cuál crisis ?

Turistas extranjeros, al ver tal dispendio, se dejan llevar por las falsas noticias de que en México ”todo está bien” y con esa idea se van a su lugar origen. Cambian de opinión cuando les llega a pasar algún incidente en su travesía por este país. Ahí si pegan el “grito” de lo  es la triste realidad  mexicana.

Nadie nos cree, porque en el extranjero sólo se transmite lo bonito. Pero la realidad la estamos  viviendo y es muy diferente a la que  proyecta el  gobierno mexicano. No sólo es el centro de la ciudad; el área metropolitana y las colonias cercanas que son presas de la delincuencia  organizada, en todas sus modalidades. Ya no sólo es el narco o el robo, se suman otros factores, que también traen en jaque a la ciudadanía.

La imagen de nuestro país en el extranjero es muy diferente a la que nosotros conocemos. Eso me queda bien claro. O usted que  piensa….