JOSÉ ÁNGEL GALINDO MONTENEGRO

Agradeciendo antes que nada el favor de leernos. Comenzamos con la  primera de este 2014. Y esta se escenifica en el bello estado de Michoacán. Mire usted, desde meses atrás la titular de esta página y el que esto escribe, no hemos dejado de seguir todo lo que sucede allá por una simple razón: la salud tan deteriorada de su aún Gobernador, Fausto Vallejo.

Ha sido tema el Gobernador, no por lo que ha hecho por el estado (nada), sino por su precaria salud y eso se ve a simple vista. No pudo solucionar al llegar a  la gubernatura el problema aún latente de los normalistas, menos lo del crecimiento de la violencia generada por una delincuencia organizada sin límites y menos podrá, supongo, con los llamado grupos de autodefensa que florecen en cada parte de ese tan maltratado estado.

Siempre lo marcamos, su estado de salud un verdadero “handicap” para poder solucionar  los problemas de la entidad. Cuándo solicitó permiso al  H. Congreso de su estado,   verdaderamente pensé y así lo confirmé en otros diferentes espacios en los que colaboro, que no regresaría, aún a sabiendas que la intervención que se realizó había sido, afortunadamente para él, buena.

Hoy y lo digo abiertamente, Michoacán tiene un vació de poder muy grande, único en su historia y eso lo están aprovechando, muchos malandrines. ¿Dónde está Fausto Vallejo?, ese hombre maduro, fuerte…¿dónde?  porque el actual no es ni la sombra del que años atrás llegamos a conocer.

Evento al que se presenta, se le nota cansado; las cámaras no mienten, son fiel reflejo de nuestro diario andar. Dudo, que el señor Gobernador pueda retomar el control del estado que desde hace tiempo es un polvorín y no por falta de capacidad ni ganas. ¡No! sino por su aún deteriorada salud. “Lo que se ve no se juzga” diría un paisano muy conocido del Gobernador.

Y mientras esto sucede, los grupos que salvo guardan la seguridad de sus  distintas poblaciones, crecen y crecen y crecen. ¿Quién los para?  honestamente no lo sé, porque a las mismas autoridades locales las han hecho a un lado. Hay elementos de Seguridad que han sido maniatados por estos grupos, que sino los controlan…¡aguas!

Inseguridad, narco, maestros rebeldes, grupos de autodefensa, que más le faltará a  don Fausto, porque él dentro de su visión muy personal nos  dice: “no pasa  nada”. Y yo le contestaría: ¿será?