JOSÉ ÁNGEL GALINDO MONTENEGRO

Embelesado por los reconocimientos recién recibidos, este Jefe de Gobierno no ha querido entender que sus bonos ante los capitalinos van de caída libre. Se debieron tomar todas las precauciones posibles, sobre el brote de la influenza y hasta que notó que era un asunto serio, le dio la importancia requerida.

Pero no es sólo por la influenza que ya ha causado serios estragos en varios estados y obviamente al Distrito Federal, sino por no atender como es debido, cada una de las  instituciones, que él como responsable de las mismas, debe saber que hacen. Mire usted: el sábado pasado se celebró una función de box en la zona de Polanco.

Evento que organizó el boxeador en activo Saúl “Canelo” Álvarez y avalado, supuestamente, por  la Comisión de Box y lucha del Distrito Federal. No hubiese sido importante si el evento en cuestión terminara en forma normal;  pero, desgraciadamente no fue así,  pues uno de los boxeadores salió del cuadrilátero en estado de  coma.

Ya sin reflejos, ni movimientos, de acuerdo al parte médico del Hospital Español, este joven llamado Oscar “el Fantasma” González, no pudo recuperarse de los golpes recibidos en la contienda y a pesar de los esfuerzos de los médicos que le atendían, a las  pocas horas de su ingreso al nosocomio…falleció.

Y es aquí, dónde surge la pregunta: el comisionado en turno ¿estuvo atento al combate? porque si no fue así, a que se  presentó. En ocasiones los mismos referees, son los que pueden detener las contiendas y no lo hacen. ¿Y voy más allá, el manager del peleador, tampoco se  percató del mal estado de su peleador?

A últimas fechas, han fallecido en varias partes  de la República, boxeadores que, presuntamente no cumplen con requisitos para boxear y lo hacen. Sería recomendable ver el alcance y capacidad de las diferentes comisiones de box que hay en los estados, porque se siguen viendo muertes de estos deportistas muy seguido.

Es importante deslindar responsabilidades y en esta  ocasión recae en la Comisión de Box y lucha del  Distrito Federal, dependiente directamente del Jefe de Gobierno. Ese es el problema de  no poner a gente capacitada en el puesto, porque a la larga, como se ve en este caso, no hubo en apariencia esa sensibilidad, para detener el combate a tiempo.

Hoy Mancera una vez más,  está en el ojo del huracán y mientras recibe reconocimientos,una familia ha quedado desvalida, sin apoyo, sin saber realmente que pasó. Pero no faltará quién diga ¿ Y él por qué? si ni presente estuvo en la función. No es la presencia en si, es la responsabilidad de su gente que depende de este jefe de Gobierno.

La falta de carácter y su escaso conocimiento político, nos hace recordar las palabras del empresario Alejandro Martí: “señor Mancera, sino puede con el puesto ¡RENUNCIE!