JOSÉ ÁNGEL GALINDO MONTENEGRO

Servando Gómez Martínez, conocido en el mundo del hampa como la Tuta, no para en salir en los medios de comunicación para desvirtuar la labor de los llamados  grupos de autodefensa,que la verdad  sea dicha, los han hecho correr o al menos salir de las poblaciones que tenían como su centro de  operaciones.

Este maestro de profesión, dicen, cobraba todavía su sueldo en las nóminas de la SEP; sin embargo, hasta dónde tengo información, se le iba dar de baja, situación que no sabemos si se llevo a cabo o este tipo sigue gozando de los privilegios de su sindicato.

Habla, gesticula, provoca, pero no dice los  nombres de quiénes lo han protegido durante su paso delictuoso por el estado de Michoacán. Nombres..nombres y este cínico, cambia de rumbo las preguntas concretas que se le hacen. Medios de comunicación de los Estados Unidos, lo han entrevistado. Y este fanfarrón, haciendo gala del poder que tiene y con cámaras de por  medio, alardea las armas y la gente que le cuida.

Se le pregunta al Gobierno, si le están buscando y la respuesta queda en el viento. Y me pregunto: ¿ cómo llegaron otros medios a entrevistarlo? En serio que calienta y mucho que sigan pensando que con sus declaraciones y acciones, nos  convencen de su ardua lucha en contra de la  delincuencia  organizada.

El terror ha llegado a malandrines de esos rumbos ante el embate de los llamados autodefensas, legal o ilegal, los hechos hablan por si solos. Poblaciones recuperadas, negocios que eran extorsionados vuelven a la actividad. Relativa tranquilidad que han dado estos  ciudadanos a pobladores de esas regiones.

¿El Ejército y los federales? comprobado que solo van a estorbar, porque basta recordar como han dejado estados como: Tamaulipas, Nuevo León, Chihuahua, peor de como los encontraron. Abusaron de la población y del poder que les da estar  protegidos  por  una  institución.

¿Cuántos de estos soldados y policías forman parte de esa telaraña que conforma el crimen organizado? Y ahora que se levanta,  la población los catalogan como delincuentes, ¡por favor! Seamos claros y transparentes, digamos las cosas como son, en base a las experiencias que hemos visto en tiempos pasados.

Quién no quiera ver que son ciudadanos los que están haciendo el trabajo del Gobierno; qué son ellos  los que exponiendo su vida recuperan parte de lo que estos criminales les han quitado durante mucho tiempo ante la complacencia de las autoridades. Quién no vea eso, porque lo hacen al margen de la ley, deben de responderse si los que son “acreditados” esos que tienen cientos de denuncias en CNDH, por abusos, corrupción y violaciones, lo pueden seguir haciendo, amparados en las  instituciones que los  protegen.

Basta ver el cinismo de la Tuta, ese cinismo mezclado con miedo, porque los que lo persiguen han conocido y padecido los excesos de este delincuente. Sí, son su misma gente, quién le busca y que por el momento lo ha hecho correr. No ha sido el Ejército ni los federales. Es la  gente a la que ha fastidiado durante muchos años,  la  que lo busca, porque  las autoridades  nunca saben dónde se encuentran.

Siempre he respetado lo que leo de otros compañeros, es un principio básico, ético en este oficio. Que no este de acuerdo, eso es otra cosa. Cuestión de enfoques, el mio es este que ahora usted me hace el favor de estar  leyendo.