ADRIÁN ALEXANDRE

La Rotonda de las Personas Ilustres, en el Panteón Civil de Dolores, al poniente de la Ciudad de México, es el lugar del último descanso para 105 hombres y seis mujeres que llevaron a cabo importantes contribuciones al país en nuestra historia contemporánea.

La conforman dos anillos concéntricos en donde se encuentran los restos mortuorios de héroes nacionales, así como de otros mexicanos destacados por sus acciones en los ámbitos militar, científico y cultural.

La Rotonda fue creada en 1872, a iniciativa del entonces presidente Sebastián Lerdo de Tejada. El 21 de marzo de 1876 fue inhumado ahí el primer personaje considerado con méritos para ello, el teniente coronel Pedro Letechipía, en ceremonia encabezada por el entonces presidente, el general Porfirio Díaz Mori.

Por ende, es un sitio histórico que merece mayor atención y cuidado. El lugar está limpio, sin un solo papel en el suelo y con el pasto recortado. Sin embargo, es lamentable el estado en que se encuentran muchos de los monumentos mortuorios, actualmente abandonados y descuidados.

Varios de los sepulcros carecen de placas que identifiquen a la persona ilustre, varias lápidas están rotas, la hierba y el musgo empiezan a cubrir las tumbas y falta un pedazo de la techumbre que cubre el monumento del poeta Amado Nervo, entre otros detalles. Por fortuna, aún no hay pintas.

Un trabajador del lugar, quien pidió el anonimato, refiere que el mayor problema radica en los vándalos que acuden a embriagarse y drogarse, así como en el robo de piezas de metal para su venta “en el kilo” e incluso, hasta de los bustos.

“Si se fija, ahí junto a la tumba de allá está el busto. Lo encontramos escondido ya nada más para sacarlo, pero se ve que no pensaron lo que pesaba y lo dejaron ahí tapado. Y hasta tontos son, si le buscaran alguien que sepa de antigüedades y de historia hasta les daban más, pero no, van y lo venden en el fierro viejo.”

La plaza tiene en su centro una lámpara votiva que debería estar siempre encendida, “pero el sistema de tuberías se pudrió hace años y es peligroso usarla”, dice el trabajador. En la base, la ausencia de varias letras, seguramente robadas, hace adivinar la leyenda “La Patria a sus personas ilustres”.

La Rotonda depende de un Consejo Consultivo integrado por los secretarios de Gobernación (que lo preside), de la Defensa Nacional, de la Marina y de Educación Pública, además del titular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), ahora con rango de secretaría de Estado.

La última inhumación tuvo lugar el 28 de noviembre de 2006, cuando se sepultaron los restos de Emma Godoy, María Lavalle y Dolores del Río. Más de nueve años después es necesario que las autoridades encargadas dediquen un poco más de atención a este patrimonio histórico y cultural que es la Rotonda, originalmente de los Hombres Ilustres, pero cuyo nombre cambió el 26 de febrero de 2003 por decreto del entonces presidente Vicente Fox Quesada.