JOSÉ ÁNGEL GALINDO MONTENEGRO.

Diversión es lo que al parecer le interesa a la juventud, a pesar de los peligros constantes de inseguridad. Ellos siguen gozando sin ver realmente a los que se exponen. Y esto créame es a lo largo y ancho de este país. Si hay algo que nunca estarán vacíos son los bares y los antros.

Y esto gracias a la cantidad de jóvenes que desde temprana hora llegan a estos lugares. Ha subido todo y le aseguro a usted, que las entradas a antros no son la excepción: la bebida, el refresco, los cigarros y, sin embargo; para estos jóvenes fieles al reventón semanal, no hay límites.

No tendrán para comprarse ropa o libros, pero para reunirse con la flota, son magos porque aparecen el dinero en forma inmediata. Y no estoy en contra de la diversión, pero si de los excesos. Mire usted, ese tipo de negocios, los fines de semana están a reventar. Y muchas veces, no nos percatamos de eso, en una emergencia, no todos saldrían vivos; recuerden lo del New´s Divine.

Otra  situación, son los “amigos(as)” que se llegan a conocer ahí y que a las primeras de cambio, quieren algo más que “amistad” y es fácil ver salir a chicos y chicas en busca de un hotel. Para regresar tiempo después al lugar y cada quién por su lado, como sino nada hubiera pasado.

No se diga, del tremendo espectáculo que dan principalmente las damas, quienes en completo estado de ebriedad, son la variedad. Desgraciadamente el incremento del consumo de alcohol y drogas se  ha  visto incrementado en mayor número en la  mujeres. Sino me cree pregunte en el  INEGI. Las estadísticas no mienten, ahí están.

Si a todo esto le aunado que se les da una hora de llegada que no respetan; usted está como loco en el celular marcando..marcando..y nada. ¿Qué se imagina?; lo primero que ya pasó algo. Las preguntas comienzan a circular en nuestra mente. Vuelve a marcar y ahora resulta que ya lo apagó, lo más crítico es si llevan carro, he conocido jóvenes que siguiendo el reventón han llegado hasta  Acapulco.

Cuándo pasa la hora les marcamos para su llegada, estamos casi al borde de la histeria. Pero sucede el milagro….!aparecen como si nada!; cansados y deseosos de  ir a dormir. Su única respuesta es: “se me acabó la pila del cel” y vengo cansado (sic). Así son ahora estos jóvenes sin límites. Les vale la inseguridad en el país, piensan que a ellos no les pasará  nada.

La  verdad, ¡qué equivocados mis chavos(as)!, porque a estas alturas y como se viven las cosas nadie…créame nadie esta seguro. Sin embargo ellos  siguen, la ida al antro no puede faltar, estar con los amigos, pasarla bien. Total no pasa  nada…¿Y la  inseguridad qué..?