JOSÉ ÁNGEL GALINDO MONTENEGRO

Impactado por lo sucedido ayer en un establecimiento comercial de Cuernavaca, Morelos, donde un malandrín, entró al centro comercial, caminó hacía las cajas y sin decir “agua va” le disparó a joven mujer a quemarropa, dándole muerte en forma  instantánea. Como siempre los “expertos” en cuidar a los ciudadanos y desconociendo su nombre, la ligan con el narco.

¡Que poca madre!…porque abrir la boca para justificar sus carencias de investigadores y salirse por la tangente al decir: “tenía nexos con la  mafia”. Yo por ejemplo y solo como respuesta a tanta estupidez de estos servidores públicos, les comento: “Y no se ponen a pensar que  pudo ser una  ejecución pasional…” Todo lo relacionan con el narco para curarse en salud.

¿A qué viene todo esto? es simple: los feminicidios en este país siguen incontrolables. Las cifras crecen en forma alarmante y nadie, créame usted, hace algo por investigarlo o al menos intentar frenarlo. Muy cerca de mi hogar, en el Distrito Federal, hace unos momentos, sacaban el cuerpo de una mujer madura, de una coladera que esta en Río Tacubaya.

Y nadie sabe y nadie supo. Una más que engrosa la fatídica lista de mujeres masacradas, sin que la autoridad de muestra de interés por estos caso de mujeres desconocidas, pero obviamente, con algún familiar. Que no le digan que esto ha disminuido…¡mentira..! en Juárez no ha cambiado nada. La situación es que la prensa, por temor, ya no dice nada.

En el  Estado de México, las cifras crecen ante el desconcierto total de un gobernador, que no encuentra la solución para dar mayor seguridad a sus habitantes. Guerrero, Guanajuato, Oaxaca y el mismo  Distrito Federal están padeciendo el clima criminal de las mujeres que nunca encontrarán justicia. Porque es conocido que no resuelven la mayoría de los casos.

Existen  ONG que  luchan; asociaciones que  apoyan; que difunden, pero hasta ahora todo ha sido verdaderamente un fracaso. Ni marchas, ni gritos desesperados, han escuchado los impartidores de justicia. No investigan, no les importa, porque con decir: “tenía nexos con la delincuencia organizada”, esta terminado su “trabajo”.

Las estadísticas no mienten. Ahí están, como reflejo de una sociedad machista, que ve a  la mujer como un simple artículo. Lo uso y lo deshecho. Esa es la mentalidad criminal de estos inadaptados asesinos de mujeres. Féminas indefensas, que son presa fácil de la inseguridad que existe en este país. Sí son feminicidios…..no aclarados.