JOSÉ ÁNGEL GALINDO MONTENEGRO

Mis  constantes salidas a  otros estado cercanos al Distrito Federal, confirman lo que ya se ve y se siente desde hace años en este país, su pobreza extrema. Mire usted, le invito a ir colonias populares aquí en el Distrito Federal o en alguna de cualquier estado que escoja y entenderá mejor mis palabras. Preocupa que a pesar de las mentadas reformas, no se ven avances como se dijo.

Preocupante, encontrar etnias que comen un día y otro no; que pasan fríos; que andan descalzos, sus hogares de cartón y si bien les va, de una que otra lámina. Cada día hay cientos de gentes sin empleo, cada ves más hay personas que ven como su patrimonio se tambalea, en un país, que  a  pesar de  lo que se diga; no es de oportunidades.

Analicemos en forma escrupulosa que ha realizado hasta  ahora este  gobierno de Peña Nieto y lamentablemente tenemos que decir ¡nada! A pesar de todos los esfuerzos, la situación cada día es más frágil. Y hoy lo comprobé más que nunca.

Todos los domingos, mi paso obligado en la mañana es el panteón de Dolores. Dirá y eso ¿qué tiene que ver? Pues si no mucho, si llama la atención, porque antes de llegar a mi objetivo, camino parte de una colonia populosa: la América, que se distingue por ser portadora de cientos de puestos, que van desde comidas hasta ropa, discos, ropa, etc… Y créame que cada vez son menos los puestos y la poca presencia de gente.

¿A qué se debe? a la falta de liquidez, que afecta a proveedores como a consumidores. Y estoy hablando de una zona que aunque tiene dimensiones grandes. No es toda la colonia porque transitar más adelante, se torna peligroso. Pero ese es otro tema. Le decía, las áreas cercanas a lo que es el Panteón de Dolores, ya  no es la misma. Bueno ya ni flores compran.

En los estados, no cambian las cosas. El campo abandonado, los gobiernos correspondientes ocupados en otros menesteres. No ofrecen oportunidad alguna a sus habitantes, quienes pasan engrosar las altas cifras del desempleo. “Lo que se ve no se juzga” diría mi estimado Juan Gabriel,y la pobreza, se ve, se siente.

¿Que medidas se tomarán? honestamente no lo sé. Lo que sí sé es que este México que era antes de clase alta,media y baja, hoy es sólo de dos clases: la privilegiada y el pueblo. Pues gente que era rica, a este día ya no lo son. Pérdida de su patrimonio, la mayoría empresas que por falta de estímulos y apoyo del gobierno han cerrado. Y no es una, son cientos a pesar de los números que dé la STyPS.

Navarrete Prida miente, como lo hizo el sexenio pasado el poblano Javier Lozano. No crearon fuentes de empleos. Presionaron a empresarios, hasta tronarlos. Y en forma descarada, hablaban de “oportunidades”….¿cuáles?

México en el tobogán, sin generación de fuentes de trabajo, con una inseguridad que coloca al país como uno de los más peligrosos del mundo. Con unas reformas que pelearon para que se aprobarán. Y ahora que ya libraron ese paso, aún no son operativas. Eso sucede aquí, el país dónde  todo se  puede…bueno eso dicen, ¿o qué no…?