JOSÉ ÁNGEL GALINDO MONTENEGRO

El partido en el poder y del poder, porque así lo es, celebra 85 años de estar presente en la vida política de este país. Con un balance que, a pesar de lo que se diga, ha sido polémico y distante de lo que un pueblo quiere y merece. Con hombres que han marcado en forma significativa el rumbo de México.

Recuerdo los sexenios de Adolfo López Mateos,  quién recibió a John F. Kennedy pocos días antes de que fuera asesinado en Dallas, Texas;  al poblano Gustavo Díaz Ordaz, que pasó a la historia por esa matanza en Tlatelolco;  a Luis Echeverría Álvarez, salvado por un estudiante universitario en aquella inauguración de  cursos en la Facultad de Medicina en la UNAM.

A José López Portillo, el mismo que llorando en forma hipócrita, dijo que “defendería el peso como un perro”; Miguel de la Madrid Hurtado, iniciador del neoliberalismo y creador de esa frase del 85 en el momento mismo del terremoto:”no pasa nada”; a Carlos  Salinas de Gortari, uno de los principales saqueadores de este país y quién sobre sus espaldas recaen las  muertes de Luis Donaldo Colosio y  Ruiz Massieu y quien, a pesar de lo que se diga y se niegue, lleva las riendas de México, aún perdiendo su partido la presidencia durante 2 sexenios, sigue teniendo poder. Ahora con el regreso del PRI, prosigue con su labor en beneficio personal. Terminó con la era del líder  petrolero Joaquín H. Galicia y encumbro a la corrupta Elba E. Gordillo.

Ernesto Zedillo, que llega a la Presidencia porque Luis Donaldo Colosio fue asesinado;   gris personaje, que se  le recuerda por  haber mandado un tiempo a la cárcel al hermano incómodo del ex presidente Salinas. Regresan al poder, en la figura de un hombre salinista, Enrique Peña Nieto y apoyado por el famoso grupo Atlacomulco. Proveedor de Gobernadores en el Estado de México.

Celebran 85 años, cuando  tienen a la mayoría de sus gobernadores en el ojo del huracán: Tomás Yarrington, Mario Marín, Fidel Herrera, Humberto Moreira, entre los principales corruptos de este  partido, que dice mostrar “nueva cara”, pero que en realidad, sigue  siendo el mismo de siempre.

¿Por qué partí de López Mateos a la fecha?; es simple, son los que he vivido,de  los  que puedo hablar y créame usted, que no ha habido cambios, siguen ahí los de siempre. Sólo se mueven de lugar, pero ahí siguen. Han conseguido varias reformas, falta verlas operativamente, porque en el papel, en apariencia… se ven bien.

Ha pasado ya un año y el problema de la inseguridad no ha sido controlado. La recaptura del  Chapo Guzmán ya es historia. En lo laboral, estamos a la expectativa de la generación de empleos; la planta productiva actual es baja. En educación ni le movemos, pues a falta de una adecuada planificación, el problema de los maestros de la CNTE.

El campo abandonado desde hace décadas, con serios problemas desde antes que el PRI dejará por vez primera en 70 años el poder en manos de otros ineptos y con poca visión política como lo fue el PAN. Hablan  de repuntes en todos  los sectores  pero no dicen cuándo.

Sí hay algo que celebrar para ellos, son 85 años de corrupción y los hechos no mienten.